04/04/2026
02:15 AM

Huyen de catástrofe radioactiva en Japón

  • Actualizado: 16 marzo 2011 /

Hoy cuando amanecía en Japón y en Honduras eran las cuatro de la tarde de ayer, un nuevo incendio se registró en...

Hoy cuando amanecía en Japón y en Honduras eran las cuatro de la tarde de ayer, un nuevo incendio se registró en el reactor 4 de la central nuclear de Fukushima, un día después de que una explosión dañara el techo del edificio, anunció la prensa japonesa.

El nuevo suceso, controlado en dos horas, se suma a una serie de graves problemas que afectan la central de Fukushima, situada a 250 kilómetros al noreste de Tokio, desde el tsunami y el sismo del viernes.

En cada uno de los reactores 1, 2 y 3 se produjo una explosión desde entonces, así como en el 4 que estaba en mantenimiento cuando se produjo el terremoto. Este estallido, producido el martes por hidrógeno, empezó un primer incendio que agujereó el techo del edificio de este reactor.

Habitantes cercanos a los sitios afectados por los niveles de radiación en Japón han comenzado el éxodo a ciudades situadas al sur de Tokio, incluso a otros países.

Los doce millones de habitantes de la capital japonesa no terminan de creer que el Gobierno manifieste que la situación nuclear está bajo control, cuando horas más tarde se produjera una nueva explosión en la planta nuclear de Fukushima, que liberó partículas radiactivas.

Apocalipsis

En Bruselas, el comisario europeo de Energía, Gunther Oettinger, señaló que la situación de Japón es de ‘apocalipsis’, ya que ‘casi todo está fuera de control’ en la central de Fukushima.

En tanto, la Organización Mundial de la Meteorología indicó que de momento actual no hay implicaciones en tierra para Japón u otros países. Por ahora todas las implicaciones meteorológicas son hacia el mar abierto y el viento está dispersando las partículas radiactivas hacia el océano.

Los vuelos de varias compañías aéreas a Tokio han sido cancelados o desviados; mientras que en las estaciones de tren, la gente (en especial mujeres embarazadas o madres con niños) hacen filas para comprar boletos con destino a otras ciudades donde tengan familiares o amigos que los acojan. Para agravar más la situación, las réplicas sísmicas persisten.

Ayer se sintió un sismo de magnitud 6 a las 10.50 horas locales con epicentro en la costa a diez kilómetros de profundidad, y a las 22.31 horas se hizo presente uno más fuerte de 6.3 grados en el suroeste de Tokio.

Efectos de la radiación

“La radiación ni se ve ni se huele, pero sus efectos son a largo plazo y dañarán la salud y el medio ambiente durante años”, así describe Eduard Rodríguez-Farré - radiobiólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas - las consecuencias del accidente nuclear ocurrido en una central japonesa Pero, ¿qué son y dónde están las radiaciones?, ¿cómo las absorbe el cuerpo?, ¿qué riesgos suponen para la salud?, ¿qué tipo de efectos tiene la radiación en el organismo?, a continuación las respuestas:

Las radiaciones son un tipo de energía que forman parte de la naturaleza. Por ejemplo, nuestros pulmones desprenden radón, gran parte del material del suelo es uranio y las estrellas también emiten radiación, especialmente el sol, y esto se nota de forma acusada cuando viajamos en avión.

Además de en el medio ambiente, también se encuentra en aplicaciones artificiales, como la energía nuclear y ciertas aplicaciones médicas (como la radioterapia para tratar el cáncer o los rayos X).

¿Cómo las absorbe el cuerpo?

Hay muchos tipos de partículas en las radiaciones, pero las que más abundan son las de tipo gamma, que atraviesan sin dificultad los tejidos e impactan en el ADN de las células, precisamente donde se produce el efecto más acusado, porque puede provocar mutaciones celulares y dar lugar a diversos tipos de cáncer.

La radiación también se puede inhalar. Esta vía tiene un agravante, porque el elemento químico entra en el cuerpo, podría metabolizarse y permanecer durante mucho tiempo descargando radiaciones. El plutonio, por ejemplo, se puede fijar en los huesos y los pulmones, llegando a originar cáncer.

Pastillas de yodo

¿Qué riesgos suponen para la salud?

La radiación controlada no representa ningún riesgo. De hecho, las radiaciones conviven con nosotros, en hospitales, en industrias, en ciertos gases que se encuentran en el terreno... Sirven para tratar el cáncer (radioterapia) y para diagnosticar muchas enfermedades (a través de radiografías, por ejemplo).

Otra cosa es lo que ha pasado en Japón. Una situación inesperada e impredecible. Las repercusiones dependen de la distancia a la que se encuentre cada persona y, por supuesto, de las dosis y los materiales radiactivos emitidos.

Efectos nocivos

La exposición puntual a la radiactividad puede producir efectos agudos en poco tiempo (como malestar, quemaduras en la piel o vómitos), y los daños acumulados, que pueden causar problemas de salud más graves a largo plazo (cáncer fundamentalmente).

¿A qué dosis está expuesta la población de Fukushima?

Según ha reconocido la Agencia de Seguridad Nuclear japonesa, unos minutos después de la tercera explosión registrada en la central, los niveles de radiación superaron los 8 miliSieverts (mSv) por hora, el triple de la cantidad normal a la que está sometida una persona a lo largo de todo un año.

¿Por qué se administran pastillas de yodo?

Entre los múltiples componentes que pueden encontrarse en un reactor nuclear, uno de los más peligrosos para la salud es el yodo radiactivo.

Este yodo que absorbe el organismo durante un accidente nuclear tiende a acumularse en la glándula tiroides (uno de los órganos del cuerpo más sensibles a la radiación), lo que más adelante puede ocasionar casos de cáncer y otros problemas de salud.

El yoduro de potasio (las populares pastillas de yodo) satura la glándula tiroides para que ésta no pueda absorber más yodo radiactivo, por lo que este medicamento también suele utilizarse como tratamiento en el caso de pacientes con problemas de hipertiroidismo.

A pesar de su elevada eficacia para proteger la tiroides si se administra en las primeras horas de la exposición, las pastillas de yodo no protegen otras partes del organismo. En Japón han repartido ya unas 200,000 tabletas de yodo.

Accidentes nucleares más fatales

Three Mile Island Pensilvania, EUA

¿Cómo sucedió? El accidente comenzó a las cuatro de la mañana del 28 de marzo de 1979 cuando hubo un fallo en un circuito de la planta y comenzó un prolongado escape de agua radiactiva a través de los circuitos de refrigeración del reactor. Los fallos pusieron en estado crítico el sistema de enfriamiento del reactor produciendo una grave fuga de materiales radiactivos a los circuitos secundarios que obligaron a evacuar la planta y sus alrededores.

¿Qué consecuencias tuvo?

En Three Mile Island no hubo víctimas mortales, pese a que en el momento del accidente unas 25,000 personas residían en zonas a menos de ocho kilómetros de la central. Los estudios elaborados sobre la población demuestran que tampoco hubo daños a personas a largo plazo. Aún así, miles de habitantes fueron evacuados ante la nube radiactiva que se formó, de unos 30 kilómetros cuadrados.

Chernóbil Ucrania

¿Cómo sucedió?

El accidente nuclear más grave de la historia sucedió el 26 de abril de 1986 durante la prueba en la que se simulaba un corte de suministro eléctrico, un aumento súbito de potencia en el reactor 4 produjo una explosión. Fueron arrojadas a la atmósfera unas 200 toneladas de material fisible con una radiactividad equivalente a entre 100 y 500 bombas atómicas como la que fue lanzada sobre Hiroshima.

¿Qué consecuencias tuvo?

Causó directamente la muerte de 31 personas, forzó al Gobierno de la Unión Soviética a la evacuación de unas 135,000 personas y produjo una alarma internacional al detectarse radiactividad en diversos países de Europa septentrional y central. Según los expertos ucranianos, Chernóbil se cobró la vida de más de cien mil personas en Ucrania, Rusia y Bielorrusia.

Vandellós, Tarragona España,

¿Cómo sucedió?

El accidente nuclear más grave en la historia de España se produjo el 19 de octubre de 1989 en Vandellós (Tarragona), cuando empezó un incendio que ocasionó importantes disfunciones en diversos sistemas necesarios para garantizar la refrigeración del reactor.

El incendio se declaró, según un informe del Consejo de Seguridad Nuclear, CSN, tras un fallo mecánico.

¿Qué consecuencias tuvo?

No hubo víctimas y el elevado coste de las medidas exigidas por el organismo regulador español, CSN, para corregir las irregularidades detectadas hicieron que la empresa explotadora decidiera su cierre definitivo. El accidente fue clasificado como de nivel 3 en la escala INES, que corresponde a un “incidente importante” por lo que no produjo emisión de radioactividad al exterior.