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Honduras propone manejo compartido

  • Actualizado: 01 diciembre 2012 /

Presidentes de los tres países se reunirán el próximo martes en Managua para discutir sobre el Golfo de Fonseca.

Un manejo compartido del Golfo de Fonseca propondrá Honduras durante la reunión que el presidente Porfirio Lobo tendrá con sus homólogos de El Salvador, Mauricio Funes, y Nicaragua, Daniel Ortega, el martes próximo en Managua.

Este planteamiento está plasmado en el documento Posición negociadora de Honduras, que la Secretaría de Relaciones Exteriores dio a conocer ayer y que enfatiza que busca la proyección al océano Pacífico, tema en el que se debe hacer “aplicación de criterios equitativos con el fin de buscar resultados equitativos”.

Esto indica que los tres Estados diseñen un programa de manejo compartido sobre la bocana del Golfo de Fonseca para la explotación de los recusos naturales de esa zona.

Este encuentro entre mandatarios se producirá luego de que el presidente Lobo denunciara en octubre pasado que se habían producido algunas fricciones en ese sector, pero sin especificar qué tipo de incidente había ocurrido.

Honduras y El Salvador dirimieron un conflicto limítrofe en la Corte Internacional de Justicia de la Haya, órgano que concedió, mediante una sentencia en 1992, un 60% de los territorios en disputa.

El fallo también le otorgó a Honduras la sobornaría de las islas Conejo y El Tigre y a El Salvador, las islas de Meanguera y Meanguerita, en el Golfo de Fonseca.

Nos obstante, el fallo estableció que el manejo de la bocana del Golfo debía solucionarse mediante un arreglo entre Honduras, El Salvador y Nicaragua.

Según el mapa oficial de El Salvador, Honduras no tiene salida al océano Pacífico por el Golfo de Fonseca, por lo que se le niega el uso de la bocana.

Equitativa

La posición de Honduras para la explotación equitativa ofrece una delimitación mediante coordenadas geográficas para asignarle a cada país su espacio propio y una zona conjunta.

En primera instancia se propone que, como punto de partida, en la línea de cierre o bocana del golfo cada Estado tendrá un sector de soberanía exclusiva de tres millas náuticas de longitud.

En el caso de Nicaragua, su soberanía comenzará desde Punta Cosigüina y El Salvador, medida desde Punta Amapala.

La jurisdicción de Honduras sería desde el centro de la línea de cierre, una milla y media medidas hacia Punta Cosegüina por una parte y una milla y media medidas hacia Punta Amapala por la otra. Asimismo, la longitud de la línea de cierre no atribuida en la delimitación anterior sería dividida entre los Estados ribereños mediante una negociación en función de una proporcionalidad de las costas dentro del Golfo, indica el documento.

La propuesta hondureña también indica que la proyección del mar territorial de cada Estado ribereño seguirá la dirección general de las costas de Centroamérica.

De igual manera se plantea que la determinación de la orientación y el alcance de la zona económica exclusiva y plataforma continental de cada Estado será objeto de negociación entre las partes en el plazo de un año.

“En el aspecto bilateral con El Salvador, Honduras reitera la conveniencia de delimitar la Bahía de la Unión dentro del Golfo en aplicación del criterio de la equidistancia por tratarse de costas opuestas”, dice el documento.

El documento llevaba anexadas unas “ilustraciones cartográficas” de cómo, según Honduras, debe estar delimitada esa zona.

La Cancillería también emitió un comunicado en el que hace énfasis en que el manejo del desarrollo integral del Golfo de Fonseca se debe hacer mediante la asistencia de la cooperación internacional.

“En relación con el manejo y desarrollo integral del Golfo de Fonseca, la posición de Honduras continúa siendo la de gestionar la cooperación internacional, en particular de las Naciones Unidas y de Estados amigos, con el fin de establecer un régimen de protección del medio ambiente, de agilización del transporte marítimo internacional y de seguridad para todos sus habitantes.

El presidente Porfirio Lobo solicitó en noviembre la intervención del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que el Salvador cumpliera la sentencia de La Haya.
Este pedido se debe a que el vecino país se ha mostrado renuente a acatar en su totalidad el fallo, ya que le niega a Honduras el acceso al océano Pacífico.