04/03/2024
05:35 AM

Xiomara Castro y su discurso en la Cumbre del Clima COP28 en Dubái

En su intervención, la mandataria hondureña propuso siete medidas para contrarrestar el cambio climático en el mundo.

DUBÁI, EMIRATOS ÁRABES

La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, dio un discurso este viernes, 1 de diciembre, en la Cumbre del Clima COP28, que se desarrolla en Dubái, Emiratos Árabes Unidos.

En su intervención, la mandataria hondureña propuso siete medidas para contrarrestar el cambio climático en el mundo, además, destacó los esfuerzos de su gobierno en dicho ámbito.

“En Honduras estamos liderando con el ejemplo. Cancelamos centenares de concesiones que dañaban nuestros bosques y áreas protegidas que fueron otorgadas ilegalmente por el régimen anterior”, manifestó la gobernante.

Discurso íntegro de la presidenta Xiomara Castro en la Cumbre del Clima COP28

Despertemos humanidad, ya no hay tiempo. Ante la comunidad internacional, resalto una verdad incómoda: El capitalismo actual es el principal responsable de la catástrofe climática.

Desde la primera conferencia en Berlín sobre el calentamiento en 1995, hemos visto un aumento alarmante en la temperatura global y ahora nos encontramos al borde en un punto de no retorno climático.

En cuatro años más, según datos científicos, los efectos para la humanidad serán irreversibles. A pesar de 28 conferencias, las acciones de la comunidad internacional han sido insuficientes.

El sistema del mercado voraz ha llevado a un sobre consumo desenfrenado. 100 multinacionales siguen siendo responsables del 71% de las emisiones de gases de efecto invernadero en la industria mundial.

Las naciones industrializadas, con menos del 10% de la población mundial, han emitido el 51% de estos gases desde 1751. Como representantes de los pueblos del sur, históricamente colonizados y principales proveedores de recursos, enfrentamos las peores consecuencias del cambio climático.

Mientras tanto, los más poderosos del mundo anuncian planes especiales para escapar a otros planetas, dejando atrás una tierra devastada.

Frente a esta monumental tarea, respetando a sus participantes, propongo siete medidas urgentes sobre el calentamiento global y declarar la vida humana como un bien supremo universal.

Primero, cese del conflicto para todas las guerras y el trágico bombardeo contra la población civil en Gaza. Debemos pronunciarnos y buscar soluciones pacíficas y duraderas.

Segundo, contra el terrorismo en todas sus formas, tanto el terrorismo individual como el terrorismo de Estado, deben de ser condenados y deben de ser detenidos.

Tercero, protección de los bosques tropicales, las poblaciones de pueblos originarios, indígenas, garífunas o negros que habitan en ellos. Nuestra coalición de países con bosques tropicales, compuesta por 52 países, gestiona la mayor reserva de captura de carbono en el mundo. Debemos de unirnos para intensificar los esfuerzos contra los intereses del capital que amenaza y depreda nuestros mares, ríos y nuestros bosques.

Cuarto, convertir el total de la deuda externa en inversión ambiental. Propongo convertir la deuda externa de los países de bosques tropicales en inversiones para programas racionales de conservación y protección de los recursos naturales y de adaptación al cambio climático.

Quinto, regulación del uso del mar. Establecer un estatuto universal con sanciones sobre la sobreexplotación de los océanos y hacerlo sostenible.

Sexto, reducción del consumo en economías desarrolladas. Es imperativo que las economías desarrolladas disminuyan su ritmo insostenible de consumo. El transporte de mercancías es responsable entre el 20 y el 30% de la emisión de gases de efecto invernadero.

Séptimo, responsabilidad financiera por el calentamiento global. Aquellos que han causado el calentamiento global estén obligados moralmente a garantizar la vida de nuestra especie y asumir las consecuencias y compensaciones por los daños ocasionados.

En Honduras estamos liderando con el ejemplo. Cancelamos centenares de concesiones que dañaban nuestros bosques y áreas protegidas que fueron otorgadas ilegalmente por el régimen anterior.

Hemos aumentado en un 500% nuestra inversión pública en protección y reforestación con el programa Padre Andrés Tamayo. Cancelamos varias concesiones, entre ellas la concesión destructora y contaminante del Lago de Yojoa, principal reserva natural de agua dulce en Honduras.

El 10% de nuestro ejército nacional ahora está dedicado a la protección de nuestros bosques. Como líderes del mundo, nuestro compromiso debe ser impulsar las transformaciones económicas y ecológicas necesarias para detener las atrocidades del capitalismo y proteger a la humanidad.

Les emplazo a que recorramos juntos el camino de la dignidad, del humanismo y la sostenibilidad ambiental. La vida comienza en las montañas, en los ríos y en los bosques. “Despertemos humanidad, ya no hay tiempo”: Berta Cáceres ¡Gracias!