Tegucigalpa. A reclamar ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el incumplimiento del fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de 1992 que define las fronteras con El Salvador, viajó ayer a Nueva York, la secretaria de Relaciones Exteriores, Mireya Agüero.

La representante hondureña partió en cumplimiento a una orden girada por el presidente Porfirio Lobo a través del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad ante el clima de tensión que se vive en la zona del Golfo de Fonseca.

Esto debido a las pretensiones salvadoreñas sobre la isla Conejo, que en medio de la controversia recién adquirió 10 aviones de combate Cessna A-37, en una acción considerada intimidatoria en el país.

“En cumplimiento de la designación del presidente Porfirio Lobo, la secretaria de Relaciones Exteriores viajó a Nueva York, sede de la Organización de las Naciones Unidas, para conducir la estrategia de la gestión diplomática sobre la situación de la bahía del Golfo de Fonseca”, informó la Cancillería.

Seguidamente estableció que la misión permanente de Honduras ante la ONU y el agente de Honduras ante la Corte Internacional de Justicia, embajador Carlos López Contreras, ya han adelantado el enfoque de la estrategia para asegurar el cumplimiento de la sentencia de la Corte 1992 y tener encuentros con los miembros del Consejo de Seguridad y el gabinete del secretario general. Agüero también acudirá ante la OEA.

Además de la ONU, la denuncia hondureña será planteada en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), con el propósito que la comunidad internacional conozca las interioridades alrededor del reclamo salvadoreño.

Según el presidente Porfirio Lobo, los reclamos de su homólogo Mauricio Funes sobre el islote tienen un trasfondo político en virtud de que el gobernante salvadoreño no ha buscado entablar ninguna comunicación con el país.

A criterio del gobernante, su par salvadoreño busca mejorar su popularidad con el tema de la isla Conejo al aproximarse el proceso de elecciones en el vecino país, previsto para febrero del próximo año.