14/04/2024
10:34 AM

Nueva banda criminal acecha a más de 100 empresas de transporte

  • 28 febrero 2022 /

Cientos de pasajeros que viajaban a distintas partes del país quedaron varados toda la mañana en la gran terminal de buses de San Pedro Sula.

San Pedro Sula, Honduras.

Por miedo a represalias de un nuevo grupo delictivo denominado Los Iluminati, más de 120 empresas de transporte que operan en la Gran Central Metropolitana de Buses paralizaron sus unidades la mañana de ayer.

Entre esas 120 empresas de buses que se pararon ayer en San Pedro Sula hay rutas urbanas, interurbanas e internacionales. El paro fue de 8:00 am hasta pasadas las 12:00 del mediodía.

Desde la semana pasada aumentó la tensión en el sector transporte ante el surgimiento de una nueva estructura criminal que exigía inicialmente el impuesto de guerra a las empresas Catisa y Tupsa, que cubren el corredor de San Pedro Sula, La Lima y El Progreso.

Posteriormente, la amenaza se extendió a las empresas Cotasyl Express, los Yoreños y Alejandra Express, que cubren la ruta Yoro- San Pedro Sula y que tienen su sede en El Progreso.

El pánico llegó ayer hasta la Gran Central Metropolitana de Buses. “Solo los turnos que salen bien temprano por la mañana trabajaron, los de las 4:00 am hasta aproximadamente las 8:00 am”, contó un dirigente del transporte.

Mensajes amenazantes

Según un mensaje al celular que recibieron dirigentes de transporte, la orden de la nueva banda, denominada Los Iluminati, es que no querían a nadie trabajando.

“No queremos a nadie trabajando mañana, somos Los Iluminati, pasa la voz”.

La terminal sampedrana vio cómo los motores de las unidades se apagaron y los pasajeros quedaban a la deriva.

En la amenaza, el grupo delictivo agregó: “No queremos ver ni uno de Alejandra (Alejandra Express) trabajando, son como 25 o 30 buses, no queremos saber porque (si no) van a ver cómo es la onda”, finaliza el escrito.

También circuló el mismo mensaje de amenaza para la empresa los Yoreños.

“Loco, no queremos ver ni un Yoreño trabajando mañana (ayer), pasa la voz a tus compañeros, si no van a ver qué pedo”, finaliza el escrito de Los Iluminati.

Los transportistas también recibieron una nota de voz que fue reenviada a la mayoría de las empresas de transporte, lo que causó la paralización de los buses.

“Este es un mensaje para todos los choferes de Cotasyl, paren de laborar, de lo contrario vamos a empezar a matar choferes o los vamos a agarrar a tiros, me entienden, no queremos perjudicarlos, solo queremos dialogar con los meros dueños de Cotasyl, necesitamos que colaboren con el impuesto de guerra, les está hablando el grupo Los Iluminati”.

En el audio, los extorsionadores se adjudican ataques contra las empresas Catisa, Trasul y Tupsa.Varados. Como medida de seguridad, las empresas decidieron detener las unidades para evitar ser víctimas de ataques, algo que causó que cientos de pasajeros que viajaban a diferentes partes del país se quedaran varados varias horas en la gran terminal.

Allan Sierra, representante del transporte interurbano, comentó que antes de las 9:00 de la mañana paralizaron labores las unidades de manera unánime. “Está todo parado, empresas grandes y pequeñas, los pasajeros no tienen ninguna opción, nosotros que tenemos las unidades en la terminal no podemos salir”, explicó Sierra.

Desde hace varios años, el sector transporte ha sido blanco de las bandas criminales, quienes exigen grandes cantidades de dinero como impuesto de guerra.

Sobre horas de la tarde, el transporte reactivó operaciones. Pasajeros mostraron preocupación mientras esperaban.

Hay empresas que pagan hasta a cinco grupos criminales; otras a tres, y las más “favorecidas” solo a dos.

“Ya no se puede trabajar, desde que comenzó la pandemia es poco lo que se consigue, porque no están abiertos los centros educativos. Se puede dejar de comer, pero no de pagar el impuesto, porque de eso dependen nuestras vidas”, lamentó un transportista.

Transportistas estiman que solo en San Pedro Sula más de 350,000 personas hacen uso activo a diario del transporte público y que por la terminal circulan más de 80,000 personas diarias.

La angustia y desesperación se apoderaron de los viajeros que quedaron varados en la terminal, sobre todo aquellos que provenían del interior del país.

“No hay transporte, primeramente Dios que salga un bus para Siguatepeque”, expresó preocupado uno de los viajeros.

Una señora, que se identificó como Emerlinda y quien provenía de Santa Rosa de Copán, se mostró preocupada por la situación.

“Me preocupa no tener cómo irme, pero también me preocupa que a uno en un bus le vayan a pegar unos tiros así como está esto de inseguro”, dijo.

Nueva banda criminal acecha a más de 100 empresas de transporte

Los pasajeros también sufren la ola de violencia que golpea a los empleados del transporte por los constantes asaltos y las muertes violentas que muchas veces han dejado heridos o muertos a usuarios de taxis, buses y mototaxis.

“Está terrible esto, le pedimos al Gobierno que haga algo, que se ponga las pilas, estamos cansados de esto”, opinó otra de las viajeras varadas.

Algunos viajeros que iban a zonas más cercanas pedían “jalón” a vehículos particulares en el bulevar del sur tanto hacia la salida de occidente como con dirección al bulevar del norte.

Reporte

De acuerdo con el Observatorio Nacional de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (ONV-UNAH), el año pasado fueron asesinados de manera violenta 42 trabajadores del transporte colectivo.

En 2019, el Gobierno creó la Fuerza Nacional de Seguridad del Transporte Urbano (FNSTU), con la finalidad de salvaguardar a servidores y usuarios del transporte público. En San Pedro Sula, esto causó gran expectativa entre los trabajadores y pasajeros de buses y taxis.

En aquel momento comenzó a operar en Tegucigalpa y se esperaba que con una diferencia no menor a dos meses funcionara en la Capital Industrial; sin embargo, esto nunca ocurrió.

Pese a que hubo reuniones con el Instituto Hondureño de Transporte Terrestre (IHTT) y que trabajaron en el tema de mapeo de rutas, inspecciones de los puntos de taxis y buses, incluyendo la Gran Central Metropolitana de Buses, este proyecto de seguridad no se puso en práctica en San Pedro Sula.

Con 500 elementos comenzó a operar la FNSTU en Tegucigalpa y se informó que utilizarían mecanismos de seguridad como botones de pánico, sistema GPS, cámaras de seguridad monitoreadas por un equipo especial del 911 y otras herramientas.

Nelson Fernández Toro, dirigente del transporte urbano en San Pedro Sula, declaró que espera que se nombren nuevos comisionados del IHTT y que se cumplan muchas de las promesas que hasta ahora se han quedado solo en papel.

Agentes de la Fuerza Nacional Antimaras y Pandillas (FNAMP) informaron que equipos de inteligencia ya realizan labores de investigación, pese a que no han recibido denuncias formales por parte de los transportistas, “únicamente lo que ha circulado en medios”.