Para los últimos días de noviembre, la alcaldía de esta ciudad espera culminar los trabajos de construcción del nuevo rastro municipal.
Con la obra, las autoridades pretenden reducir los mataderos clandestinos que operan en el sector.
Esperanza
El proyecto, cuyos trabajos ya iniciaron, tiene un costo superior al millón de lempiras.
En junio de 2004, el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria, Senasa, y Control de Alimentos clausuraron el local donde funcionaba el matadero municipal porque contaminaba el río Humuya y por los malos olores que afectaban a los habitantes.
El cierre del establecimiento generó un aumento de rastros clandestinos, poniendo en riesgo la salud de los consumidores de carne.
El vicealcalde de Santa Rita, Wilmer Mejía, manifestó que el nuevo local será una realidad gracias al aporte de 400 mil lempiras del Congreso Nacional, mientras la municipalidad pone el resto, que supera el millón de lempiras.
En detalle
Ubicación del terreno
El nuevo local será edificado en un predio adquirido por la alcaldía al norte de la ciudad, colindante con la cooperativa agrícola Subirana.