Era la primera vez que Leda Cabrera, de 32 años, viajaba en avión. Sin lugar a dudas sería una experiencia para contarle a su familia, pero por una mala jugada del destino eso no ocurrió, ya que ella perdió la vida ayer con otras trece personas en el fatal accidente del avión de Central American Airways que iba de San Pedro Sula a Tegucigalpa.
Tras conocer la noticia sobre el accidente, los familiares de Cabrera tenían la esperanza de que el nombre de su pariente no apareciera en lista de las personas muertas, pero lamentablemente no fue así.
Horas después de confirmado el deceso de la joven ejecutiva de una agencia bancaria, sus parientes gestionaban el traslado de su cadáver desde Tegucigalpa a El Progreso, de donde era originaria. Leda, quien comenzó a trabajar en este mes de febrero en Bac Honduras como analista financiera de riesgos, se dirigía a la capital del país a recibir una capacitación. Los reporteros de LA PRENSA llegaron a la casa que hasta ayer era la morada de Leda.
A pesar del inmenso dolor por la pérdida de su esposa, José Narciso Rodríguez relató que acababan de cumplir ocho años de casados con Leda con quien procreó a la niña Ruth Abigaíl de apenas seis años de edad. “No lo puedo creer que hace unas pocas horas estábamos juntos y hoy ya no está. Dios mío, dame fortaleza para soportar este dolor”, repetía Rodríguez con su voz entrecortada y llorando.
Salieron temprano
Cabrera, quien según sus familiares era una excelente madre, esposa e hija, deja un gran vacío en el corazón de quienes la conocieron.
Amigos y parientes de Leda llegaron ayer a la casa de la familia Rodríguez para brindar sus muestras de solidaridad a los dolientes.
Su esposo dijo que se levantaron temprano porque ella tenía que estar en el aeropuerto Villeda Morales antes de la siete. Salieron de su casa a las cinco de la mañana. El vuelo 731 de Central American Airways despegó a las siete de la mañana y llegaría a la capital a las 7.45.
Funcionaria del praf será sepultada en Catacamas
Los restos de la funcionaria del Programa de Asignación Familiar, PRAF, Alejandra de María Figueroa Cernas, 25, fueron entregados anoche a sus familiares, por el personal de Medicina Forense en Tegucigalpa.
Alejandra Alvarenga, originaria de Catacamas, Olancho, se trasladaba en el avión de la aerolínea Central American Airways que ayer se accidentó y en donde los 14 pasajeros perdieron la vida.
La joven quedó irreconocible por el fuerte impacto de la aeronave, por lo que la identificación de su cadáver fue por medio de registros dentales.
Anoche el velorio de Alejandra Figueroa fue en la capitalina funeraria Espíritu Santo y hoy sus restos serán sepultados en su natal Catacamas.
Ayer al sitio del accidente en la comunidad de Las Mesitas llegó la tía de la víctima, quien gritaba, “quiero verla, quiero verla”; la mujer visiblemente consternada, se detenía a llorar en el tronco de un árbol.
Julio Adalberto Alvarenga era un hombre emprendedor
El empresario sampedrano Julio Adalberto Alvarenga Medrano fue una de las 14 víctimas del accidente aéreo ocurrido ayer en la comunidad de Las Mesitas en el municipio de Santa Ana, Francisco Morazán.
Julio Alvarenga era miembro de la junta directiva de la Asociación Nacional de Avicultores de Honduras, Anavih.
Era productor avícola desde hace 20 años; además fue porcicultor. Alvarenga formaba parte de la Empresa Comercializadora Mega Avícola y de la Asociación Hondureña de Productores de Alimentos Balanceados para Animales Ahproaba.
Tenía una cadena de ferreterías llamada Comercial Alvarenga, cuyas tiendas estaban ubicadas en varios sectores de San Pedro Sula.
Los restos del empresario sampedrano están siendo velados en Funerales del Recuerdo y su sepelio será hoy a las cuatro de la tarde en el cementerio Jardines del Recuerdo. Familiares y amistades lamentan la pérdida irreparable de su ser querido.