Al científico hondureño Salvador Moncada, a sus 60 años, le sobran los galardones, pero considera que no los merece.
Durante su corta estadía en Honduras, el segundo autor más citado -30,081 citas- en ciencias biomédicas en el decenio 1990-1999, recordó cómo conoció y conquistó a su esposa, la princesa Marie de Bélgica, y cómo Honduras podría alcanzar el desarrollo.
El ganador del premio Príncipe de Asturias 1990 por sus trabajos sobre la influencia del óxido nítrico en la relajación cardiovascular también habló sobre su posible retorno a la tierra que lo vio nacer, por qué le gusta la música punta y por qué le gusta cocinar.
Varios sectores de la comunidad científica mundial consideran que Salvador Moncada debió haber recibido dos veces el premio Nobel de Medicina: en 1982 y 1998, pero “el Nobel no es un premio puramente científico. Tiene connotaciones de índole personal y políticas”, dijo en una ocasión el hondureño.
Este investigador descubrió la prostaciclina, una sustancia natural que dilata los vasos sanguíneos. A fines de los 80 identificó que la sustancia que relaja los vasos es el óxido nítrico.
¿Qué opina de las menciones para recibir el Premio Nobel?
Nunca supe que no ganaría el premio Nobel, tampoco fui nominado, así que no pasó nada que pudiera incomodarme.
¿Cómo ve a Honduras desde lejos?
Veo un país luchando para salir del atraso y es un esfuerzo loable de los ciudadanos de este país; después de muchos años veo cambios importantes como la actitud, bondad, interés y compromiso.
¿Qué ha hecho Salvador Moncada por Honduras?
Por Honduras he hecho muy poco y creo que menos de lo que debía hacer, así que todavía tenemos tiempo para emprender acciones.
¿Cómo es un día en su vida?
Me levanto en la mañana, me arreglo, desayunamos, llevamos a los chicos a la escuela, después voy al trabajo, todo el día hasta las siete de la noche.
¿Qué hace en sus tiempos libres?
Nos vamos a la montaña y caminamos hasta cuatro horas diarias. Ahí pasamos varios días en una casa pequeña que tiene mi esposa.
Veo televisión con programas de actualidad y escucho música clásica, pero también moderna, menos el rock.
¿Cuál es su lectura favorita?
Leo mucho de política contemporánea, nos interesan las cosas que pasan en el mundo. Mi esposa lee novelas, pero a mí no me gusta.
¿Para usted qué significa ser originario de un país tercermundista?
Me siento orgulloso de venir de donde vengo.
Moncada se casó con la princesa Marie Esmeralda de Bélgica en 1998. Es la hija menor del rey Leopoldo III y de la princesa Lilian.
Ella ostenta el título de princesa de Bélgica y no está en la línea de sucesión al trono, porque su padre abdicó en 1951 a favor de su hijo, el príncipe Balduino, concebido con su primera esposa, la reina Astrid, princesa de Suecia y Noruega, quien murió en un accidente automovilístico en 1935.
La madre de Marie Esmeralda fue la princesa de Rethy, Marie Lilianne Baels. Ella murió a los 85 años, el 7 de junio de 2002.
¿Cómo un plebeyo tercermundista conquista a una princesa?
No veo el secreto, la relación entre un hombre y una mujer comienza como comienza y los rangos y posiciones no tienen mucho que ver con eso.
¿Cómo la conoció?
De eso no le puedo contar nada.
Es importante saber cómo la conoció.
En la casa de su madre tenía una fundación para apoyar la investigación en el área cardiovascular; me invitaron a ser miembro del comité asesor y tenía que ir dos veces al año a Bélgica.
Ella vivía en París y llegaba a las reuniones a acompañar a su madre.
¿Qué pasó después?
En una reunión conversamos, le dije que iría la siguiente semana a París y la invité a cenar. Lo demás es historia.
¿Ahí comenzó el romance?
Sí, en una cena de París, ella me dijo que sí.
¿Quién manda en su casa?
En mi casa ni siquiera se discuten las órdenes de mi mujer.
¿Qué le enoja?
Que alguien apriete la pasta de dientes por en medio.
¿Cuál es la música preferida?
Punta, me gusta de todo: clásica y antigua, lo único que no me gusta es el rock. El reggaetón me gusta más que el rock, ya no lo bailo porque me llegó tarde.
¿Y su comida favorita?
Como muchos mariscos y mi bebida favorita es el agua.
¿Qué piensa de la infidelidad?
Es un mal que debería evitarse porque se pone en medio de la relación de las parejas.
¿Qué extraña de Honduras?
Cada vez que vengo me doy cuenta de que nací así, si eso tiene sentido, me siento agradable. En el hotel donde me quedo, veo que las esquinas de las habitaciones son de vidrio y el sol entra por la mañana y cómo ilumina esos cerros y árboles lindos, eso no lo veo en Londres.
¿Regresará a Honduras?
Todo hondureño que sale tiene la ilusión de volver, lo que debe considerarse son las cuestiones prácticas. Es difícil regresar porque tengo 36 años en Inglaterra.
Congreso Nacional ofreció homenaje al científico hondureño. Aquí acompañado de su padre Salvador Moncada y funcionarios del Gobierno y de su fundación
Sus frases
“A mí me interesa identificar un problema, me interesa llegar a su solución. Me gusta la aventura de la ciencia: identificar el problema”.
“Llevo música punta, tropical. Cuando era joven fui por toda la costa norte de Honduras. En dos semanas fui de fiesta en fiesta bailando”.
“He comido mangos de Brasil, Europa y Asia, pero como los de Pespire, ninguno, son pequeños pero su sabor es inigualable”.
“Me gusta mucho la música, las mujeres y he sido muy romántico, pero no hecho un balance de mis conquistas”.
“Es una contradicción interna que la pobreza relativa aumente, esto se resuelve con un esfuerzo concreto en este sistema democrático”.
Extractos
Nostalgia
“Cada vez que puedo me llevo una bolsa de las rosquillas de Sabanagrande. Las rosquillas son únicas; cuando yo era niño, las mejores estaban donde Chinda Díaz, en el centro de Tegucigalpa”.
Retorno
“Volver a vivir en Honduras es una posibilidad muy remota, tengo compromisos en Inglaterra que no son
fáciles de dejar”.
Anécdota
“La primera vez que fui a Inglaterra me perdí como 20 veces, pues no sabía inglés y fue el único día del invierno que nevó, me costó encontrar el hotel”.
Desarrollo
“Es necesario pensar en la formación de personal y el desarrollo técnico, formar a la gente que el país necesita y en eso deben participar la universidad y la empresa privada”.
Investigación
“Tengo 25 años de estar repitiendo que Honduras debe invertir en investigación, pero hasta ahora parece que encuentro más atención a este tema, veo receptividad en las autoridades del país”.
Matrimonio
“He estado casado dos veces, tengo dos grupos de hijos y las dos mujeres con las que he estado casado las he querido mucho y he vivido muy feliz”.
Razón
“Tengo la certeza de que la actividad científica es en última instancia la que crea las condiciones para el desarrollo, para la liberación material y espiritual del hombre, además ayuda a encontrar la verdad del hombre”.
Inversión
“Hay atraso en la inversión del desarrollo científico tan necesario para la sociedad, se debe crear las condiciones para la inversión creciente en investigación para la creación de conocimiento y talento que pueda dar respuestas”.
El doctor Moncada recibió una medalla y un pergamino de honor de manos de la vicepresidenta del Congreso, Lizzy Flores.
Nombre: Salvador Moncada
Profesión: Médico
Lugar y fecha de nacimiento: Tegucigalpa, 3 de diciembre de 1944
Estado civil: Casado
Esposa: Marie Esmeralda
Nacionalidad: Nacionalizado británico
Al vuelo
Libro: Leo de todo
Canción: Música romántica
Plato: Mariscos
Infidelidad: Separa a las parejas
Honduras: Me siento orgulloso de haber nacido acá
Hijos: Alexandra Leopoldine, nacida en 1998, y Leopoldo Daniel en 2001
Premios: Me hacen sentir apenado pues siento que no los merezco.