San Pedro Sula, Honduras.

A más de un año de la muerte de la joven universitaria Keyla Martínez, su madre, Norma Rodríguez, reprocha que los oficiales implicados en el caso continúan laborando en La Esperanza, Intibucá, localidad en la que su hija perdió la vida bajo resguardo policial.

Martínez fue presuntamente asesinada el 6 de febrero de 2021. Su madre, desde entonces, ha librado una serie de manifestaciones públicas en medios de comunicación clamando justicia en el caso e instando a autoridades a continuar investigando el hecho.

“Hasta el momento el único detenido es Jarol Rolando Perdomo Sarmiento, encargado de llaves de la posta donde murió mi hija, además a quien le cambiaron el delito de feminicidio agravado a homicidio simple con el objetivo de dejarlo libre pronto. Y al subcomisionado Melvin Alvarenga solo se le investigó “ , dijo Rodríguez a HRN.

Sobre el resto de presuntos implicados, Rodríguez dijo: “Continúan trabajando como si nada en La Esperanza, yo los he visto, ahora solo se pretende juzgar a Jarol para cerrar el caso, es una burla por parte de los cuerpos de seguridad del Estado”.

El juicio contra Jarol Perdomo, uno de los agentes implicados en el caso, está programado del 22 al 29 de septiembre en La Esperanza.

AMENAZAS

Norma Rodríguez expresó, además, que ella junto con su familia son objeto de amenazas, aunque desconoce el origen.

“Nosotros siempre hemos sido amenazados, el año pasado a mis hermanos les llegaban notas, ellos tuvieron que huir a Costa Rica y allí igual les llegaron notas , diciéndoles que ya dejaran el caso por la paz. Les dijeron ya dejen esa borracha descansar en paz, si no los vamos a ir a buscar a Costa Rica, ya sabemos que están allí”, relató.

El caso trascendió a nivel internacional. Incluso la ONU solicitó a Honduras esclarecer los detalles de la muerte de la joven.

Keyla Martínez fue detenida junto a su amigo el doctor Edgar Velásquez por irrespetar un horario de circulación por la pandemia del covid-19. Fueron recluidos en celdas diferentes de posta policial.

Tras su muerte, un informe médico forense determinó que Keyla murió por asfixia mecánica, descartando un suicidio tal y como los policías de turno afirmaron.

LOS HECHOS

Martínez, de 26 años de edad, murió en misteriosas condiciones en una celda del reclusorio intibucano, en la región occidental de Honduras, el siete de febrero de 2021.

La aún estudiante de la licenciatura en Enfermería, según el relato de familiares, departía junto a amigos esa noche, de sábado, en la cabecera departamental La Esperanza, cuando, tras incumplir el toque de queda nacional, agentes de Policía Nacional la detuvieron y remitieron a la estación central de la localidad.

Eso ocurrió cerca de las 11:00 pm del 6 de febrero. A la joven la metieron en una celda y su amigo a otra, donde estaba un grupo de personas que también habían sido requeridos por irrespetar el toque de queda. En horas de la madrugada, la muchacha fue encontrada tirada en la celda, y un grupo de agentes la llevó al hospital público, donde el médico de turno confirmó que ya había llegado muerta.

Desde ese momento comenzaron las investigaciones por parte de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic), que inició tomando declaraciones al amigo de Keyla Martínez, el doctor Edgard José Velásquez, así como a los demás que estuvieron en las celdas. El personal de la jefatura de la Policía de La Esperanza, Intibucá, fue separado de esa zona, y los agentes que habían estado de turno esa noche fueron llevados a Tegucigalpa para tomarles declaraciones y dejarlos bajo custodia de la Policía Nacional mientras se realizaban las investigaciones.

Uno de esos policías era Jarol Rolando Perdomo Sarmiento, quien ayer fue capturado y remitido a los juzgados de La Esperanza para la audiencia de declaración de imputado, en la que la Fiscalía pedirá dejarlo en prisión. La Didadpol confirmó que dos policías habían sido separados de forma definitiva de la institución policial y que la Fiscalía seguiría el proceso penal.

El Ministerio Público afirmó en un comunicado que el policía Jarol Rolando Perdomo Sarmiento, según las investigaciones y peritajes técnicos-científicos, estuvo en el interior de la celda donde permaneció privada de libertad la joven de cinco a seis minutos. “Luego se mantuvo afuera del recinto de forma sospechosa y sin retornar a su posición de asistente del comandante de la estación policial y encargado de las llaves de las celdas y custodia de los detenidos”, apuntan. También las investigaciones mostraron que existió manipulación en la escena del crimen por parte del mismo policía acusado por el asesinato de Keyla Martínez.

El tiempo que el agente policial estuvo tanto dentro y fuera de la celda fue observado por los agentes en videos de cámaras de seguridad instaladas en una caseta de comida dentro de la jefatura policial, y las grabaciones servirán como pruebas en la acusación incoada en contra del agente y otros posibles involucrados.

Otra de las pruebas que la Fiscalía propone en el requerimiento fiscal para seguir el proceso judicial es el dictamen de autopsia de la Dirección General de Medicina Forense, que reveló que la causa de muerte de la estudiante de Enfermería Keyla Martínez fue por asfixia mecánica. Según la Fiscalía, sobre ese dictamen se continúa con la realización de otros exámenes para verificar la hipótesis de que la manera de muerte fue homicida.

El portavoz de la Atic, Jorge Galindo, expresó que tienen otras investigaciones avanzadas de la participación de otras personas en este hecho. La Fiscalía y la Atic realizaron varias de las pesquisas en consonancia con el Manual de Protocolo Latinoamericano de Muertes Violentas de Mujeres socializado por el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU).