Educación sexual escolar es vital para reducir embarazos adolescentes

Las jóvenes en su mayoría provienen de hogares desintegrados o viven con abuelos u otros parientes.

Las madres jóvenes deben abandonar sus estudios en la mayoría de los casos. Foto: Yoseph Amaya.
Las madres jóvenes deben abandonar sus estudios en la mayoría de los casos. Foto: Yoseph Amaya.

San Pedro Sula, Honduras.

Los embarazos en adolescentes son un grave problema social que cada año aumenta afectando la vida de niñas de hasta 10 años de edad.

En los hospitales Leonardo Martínez Valenzuela y en el Mario Catarino Rivas, cientos de jovencitas dan a luz mensualmente reflejando una situación alarmante que no ha sido atendida con diligencia por el Gobierno y la sociedad a través de los padres y docentes.

Mark Gromm, jefe del Centro de Atención Integral al Adolescente en el Leonardo Martínez, refirió que al cierre del año pasado, 3,379 mujeres entre 10 y 19 años dieron a luz en ese centro asistencial. De enero a junio de 2015 se contabilizaron 1,558 partos, mientras que hasta junio de 2016 se registraron 1,725, lo que representa un aumento del 10%.

Al cierre de agosto 302 jovencitas dieron a luz, este es un promedio que se repite cada mes en ese centro.

El centro de atención en el Leonardo, además de hacer el control prenatal de adolescentes, también dedica sus recursos a dar asistencia psicológica y charlas educativas a las madres que en su mayoría son hijas de hogares desintegrados que viven con personas que no son familiares o con abuelos.

Estas jóvenes en etapa de crecimiento abandonan, en la mayoría de los casos, sus estudios para hacerse cargo de sus hijos o le dejan la carga a las abuelas u otro pariente, según las estadísticas de los centros asistenciales.

Estrategia

Vianey Amaya, subjefa de la gestión clínica en el Leonardo afirma que la forma eficaz para disminuir los embarazos debe ser dejar el tabú y dar educación sexual a los jóvenes desde que están en la escuela.

“Jovencitas de quinto y sexto grado están resultando embarazadas. Si hubiera educación sexual desde la escuela las cosas comenzarían a cambiar. En ocasiones hemos ido a las escuelas pero los profesores no nos dejan dar la orientación aduciendo que los padres afirman que es inducirlos a la actividad sexual. Muchos jóvenes están dispuestos a la actividad sexual y es mejor educarlos”, dijo.

Cora Elizabeth Laínez, coordinadora de la clínica de la promoción y prevención de la salud en el Rivas, afirma que la mejor estrategia para disminuir este problema es la educación sexual en centros educativos y dejar el tabú. Al cierre de agosto en este centro asistencial dieron a luz 165 adolescentes.

“Falta preparar a los maestros en educación sexual reproductiva para que enseñen sin ningún temor o tabú y se prevenga”, dijo Laínez.

La Prensa