TEGUCIGALPA.

Durante los próximos cuatro meses, los capitalinos continuarán recibiendo agua potable una vez a la semana.

La medida, que no reportará variación de mejora en el servicio, se debe a los bajos niveles que alcanzó la represa La Concepción, de un 50% en 2019, la cual abastece del vital líquido a la mitad de la capital.

A pesar de que la represa Los Laureles alcanzó su máximo nivel, no hay suficiente agua para volver a suministrar a los abonados de dos a tres veces por semana como en años anteriores.

Desde noviembre, las autoridades del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Sanaa) empezaron a distribuir el agua con el grado de racionamiento actual.

Revisión

Carlos Hernández, gerente de la División Metropolitana del Sanaa, informó que hasta abril se hará un revisión del calendario de distribución.

“Es poco lo que se puede hacer en cinco meses, más que todo se trata de manejar bien la cantidad de agua disponible con horarios restringidos, camiones cisternas, mejoras en las redes de distribución e incorporación de pozos, aunque sea poca agua”, detalló Hernández.

1.2
millones de personas que viven en la capital enfrentan un agudo desabastecimiento de agua por falta de lluvia.

Actualmente Los Laureles tiene almacenados unos ocho millones de metros cúbicos de agua, que representan el 79% de su capacidad. Por su parte, La Concepción está al 42%, equivalente a 15 millones de metros cúbicos.

Hasta el momento hay activados seis de los 13 pozos, los restantes siete necesitan que el agua sea tratada debido al plomo que posee.