L500 millones para empleados del turismo; suspensión será de 6 meses

El Gobierno aportará el 58% y las empresas el 42% del subsidio Artesanos y maleteros de aeropuertos deberán demostrar que son proveedores de servicios para recibir los L6,000.

Hoteles, restaurantes y otros negocios del sector están paralizados desde finales de marzo. Las restricciones establecidas en todo el mundo afectan por igual a todos los negocios del turismo.
Hoteles, restaurantes y otros negocios del sector están paralizados desde finales de marzo. Las restricciones establecidas en todo el mundo afectan por igual a todos los negocios del turismo.

SAN PEDRO SULA.

Meseros, agentes de viajes, cocineros, maleteros de aeropuertos, artesanos y todos los empleados del turismo que dejen de ganar un salario o un ingreso por servicios podrán recibir desde este mes un aporte solidario de L6,000 mientras dura la crisis detonada por el COVID-19, pero no tendrán que estar durmiendo en sus casas, deberán participar en capacitaciones por Internet.

Los trabajadores recibirán ese dinero una vez que (esta semana) aparezca publicado en La Gaceta la modificación de la Ley de auxilio al sector productivo y a los trabajadores ante los efectos provocados por el COVID-19, aprobada la semana pasada para que los trabajadores del turismo se acojan a este plan de alivio.

Los L6,000 que obtendrán mensualmente durante un semestre como tiempo máximo no representa un salario, es un aporte solidario constituido con dinero del Gobierno (58%) y las empresas de este sector (42%), afectadas por la caída a cero del flujo del turismo internacional.

6
meses estiman las empresas del sector turistico que podrían tardar en reactivar las operaciones.

Según Epaminondas Marinakys, presidente de la Cámara Nacional de Turismo de Honduras (Canaturh), esta iniciativa es “el resultado de las discusiones en la mesa en la cual participa el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y el Gobierno para encontrar soluciones a los problemas que enfrentan las empresas”.

Para que obtengan el dinero, el cual será retroactivo desde el 3 de abril (cuando el Congreso Nacional aprobó el decreto 33-2020) las empresas deberán presentar la solicitud de suspensión laboral y la planilla ante la Secretaría del Trabajo, la cual será validada por la Canaturh a través de sus 20 cámaras locales en todo el país.

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“Este es un plan de unos L500 millones para apoyar a 150,000 trabajadores. Queremos que ellos lleven dinero a sus casas para sus gastos y preservar las fuentes de empleo. El Gobierno aportará L3,500 y las empresas L2,500”, dijo Marinakys.

Los trabajadores independientes que no son asalariados, como maleteros de aeropuertos y artesanos, deben buscar la asesoría de las cámaras locales para que les indiquen los documentos que deberán presentar para demostrar que son proveedores de servicios o productos de empresas turísticas.

El aporte solidario de estos trabajadores será desembolsado por Gobierno (58%) y por organizaciones cooperantes y de apoyo financiero que participan en el plan general de alivio de todas las empresas.

Inicialmente ese beneficio estaba dirigido solo, de acuerdo con el artículo 26, a los “trabajadores que se encuentran afiliados al Régimen de Aportaciones Privadas (RAP), la maquila o cualquier otro sector que determine el Poder Ejecutivo, que se pueda beneficiar con mecanismos similares a los dispuestos en la presente ley”; pero ahora los que laboran en el turismo obtendrán esos ingresos.

Este plan de alivio salarial les da oxígeno a unos 500 hoteles pequeños y medianos, empleadores de 25,000 personas, que la semana pasada (antes de ser aprobada la modificación al decreto) le pidieron un socorro económico al Gobierno acorralado por una posible quiebra.

Efectos de COVID-19
De acuerdo con el informe Estimación del impacto económico de COVID-19 en Centroamérica y República Dominicana, “una de las implicaciones económicas de una epidemia es la disminución de los viajes y el turismo a las regiones afectadas, así como las medidas tomadas por los gobernantes para que los brotes disminuyan”.

Roberto Ros, presidente de Hoteles Pequeños de Honduras (Hopeh), se siente satisfecho con la decisión tomada por el Gobierno porque “es un mecanismo que beneficiará a los empleados y a las empresas que en este momento no tienen plata, no tienen entradas de dinero por no llegar turistas al país”.

“El Gobierno pagará una parte y nosotros pagaremos otra con una línea de crédito abierta a través del Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi).

La modificación al decreto incluye también la ampliación a 180 días el tiempo de suspensión de trabajadores porque el turismo es el último en recuperarse”, explicó Ros. Los empleados que recibirán los L6,000 durante seis meses no tendrán que estar durmiendo o de brazos cruzados en sus casas. A cambio del dinero, deberán participar en capacitaciones virtuales ofrecidas por el Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop) y la Canaturh.

Empresarios del turismo consultados por Diario LA PRENSA proyectan que hasta entre octubre y noviembre el sector comenzará a reactivarse y calculan que demorarán un año enfrentando una etapa crítica y dos para recuperarse.

El flujo de viajeros en el mundo ha bajado a los niveles más bajos en la historia porque, según la Organización Mundial del Turismo (OMT), el 100% de los destinos han impuesto restricciones desde hace más de cuatro semanas. Hasta finales de abril, ninguno los había suspendido.

La Prensa