Unas inyecciones de grasa propia podrían ayudar a las manos con artritis

Los participantes de un estudio reportaron reducción en el dolor, y los investigadores también notaron una mejora en su capacidad de cerrar el puño y de agarrar objetos usando los dedos.

The New York Times.

En general, la liposucción se utiliza para aplanar el estómago o darle forma a los glúteos, pero un nuevo estudio plantea que también podría ayudar a las personas que sufren artritis en los dedos.

Unas inyecciones de grasa corporal en las articulaciones adoloridas con artritis parecen producir unas mejoras significativas y duraderas en la función manual, y reducir el dolor, informaron unos investigadores a la revista Plastic and Reconstructive Surgery.

Las personas que se sometieron al procedimiento experimental comenzaron con unos niveles de dolor de 6 puntos en una escala de 10 puntos, pero de tres a cuatro años después, reportaron que el dolor en los dedos por la artritis era de una mediana de 0.5 puntos, según los resultados de este estudio piloto en pequeña escala. Mediana significa que la mitad tenían unos niveles más altos de dolor, y la otra mitad unos niveles más bajos.

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“Este fue nuestro resultado más llamativo, si se logra reducir el dolor”, apuntó el investigador principal, el Dr. Max Meyer-Marcotty, cirujano plástico de la Clínica Lüedenscheid, en Alemania. “Pasar de un nivel 6 a 0.5 incluso tras cuatro años es en realidad más bien increíble”.

La osteoartritis en los dedos ocurre como resultado del desgaste natural. El cartílago de los huesos se descompone y desgasta con el tiempo, lo que permite que los extremos de los huesos se rocen entre sí, lo que provoca dolor y rigidez.

Los beneficios

Meyer-Marcotty y sus colaboradores fueron los primeros que probaron este procedimiento no quirúrgico, que comenzaron a ofrecer en 2014, señaló. Usan la liposucción para sacar grasa de los muslos o glúteos del paciente, y entonces la hacen girar en una centrifugadora para separar la grasa pura del agua, aceite y sangre que la muestra también contiene.

Entonces, se inyectan unas cantidades minúsculas de grasa en las articulaciones adoloridas de los dedos del paciente, usando monitores de rayos X para asegurar que la jeringuilla llegue a los lugares adecuados, dijo Meyer-Marcotty. El procedimiento se conoce como liporelleno.

“No hay puntos, no hay que cerrar una incisión, nada como eso”, aseguró. “Le ponemos un apósito, y le damos una semana de descanso con una tablilla. Entonces, se aconseja al paciente que se quite la tablilla y comience a moverse sin estrés durante las próximas dos a tres semanas”.