¿El café aumenta el colesterol?

Un estudio evidenció que los que bebían seis o más tazas al día tenía unos niveles totales de colesterol que eran de ocho a 12 puntos más altos

The New York Times.

Las personas que de verdad dependen del café para que les dé energía quizá también experimenten un aumento en sus niveles decolesterol, sobre todo si beben una variedad sin filtrar, sugiere un estudio reciente.

Los investigadores encontraron que, entre 21,000 adultos noruegos, los que se permitían varias tazas de café al día en general tenían un colesterol un poco más alto que quienes no lo bebían. Pero el grado de la diferencia dependía del método de preparación.

Las personas que bebían los cafés “menos filtrados” (por ejemplo, hechos con una prensa francesa) mostraban los mayores efectos en el colesterol: en promedio, los que bebían seis o más tazas al día tenía unos niveles totales de colesterol que eran de ocho a 12 puntos más altos, en comparación con los que no bebían.

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Les siguieron los amantes del expreso, y luego las mujeres que bebían café de filtro, aunque no se observaron efectos en el colesterol de sus contrapartes masculinas.

Los hallazgos concuerdan con estudios anteriores que han sugerido que el café sin filtrar quizá tenga un efecto particular en los niveles de colesterol, según la investigadora, la Dra. Maja-Lisa Løchen.

Riesgos

El café sin filtrar incluye al que se hace mediante hervido o con una prensa francesa. El expreso también cae en esa categoría, pero es relativamente más filtrado que las otras variedades, apuntó Løchen, profesora de la UiT Universidad Ártica de Noruega

Los métodos de preparación son importantes, porque el café contiene aceites naturales que pueden aumentar el colesterol en sangre. Hace mucho que los investigadores saben que los cafés sin filtrar contienen más de estos aceites, al exponer al café molido a agua caliente durante un largo tiempo.

Anotó que, en esa época, el café hervido era la variedad sin filtro preferida. Pero ahora el expreso y los cafés de prensa están de moda, de forma que Løchen y sus colegas usaron unos datos más recientes del Estudio de Tromsø para observar la relación entre esos métodos de preparación y el colesterol en sangre.

“A los noruegos les encanta el café”, apuntó Løchen, “y Noruega tiene el segundo mayor consumo de café del mundo”.

Los hallazgos, que se publicaron en la edición en línea del 10 de mayo de la revista Open Heart, se basan en más de 21,000 adultos de a partir de 40 años, que reportaron sus hábitos de consumo de café, niveles de ejercicio y consumo de alcohol.

En promedio, los participantes del estudio bebían de cuatro a cinco tazas de café al día. Los que preferían el café hervido o de prensa francesa (cinco o más tazas al día) mostraron las mayores elevaciones en el colesterol, en relación con los que no bebían, mostraron los hallazgos.

Luego se encontraban las personas que dijeron que consumía de tres a cinco tazas de expreso al día. Su colesterol total era más o menos de 4 a 6 mg/dL más alto, frente a las personas que no bebían expreso. Por último, las mujeres que bebían al menos seis tazas de café filtrado cada día tenía unos niveles de colesterol que eran 4 mg/dL más altos, en promedio, frente a las mujeres que nunca bebían café filtrado.

Pero una dietista registrada que no participó en el estudio apuntó a ciertas salvedades.

Por un lado, no había información sobre la dieta general de los participantes, señaló Connie Diekman, asesora de alimentos y nutrición y expresidenta de la Academia de Nutrición y Dietética (Academy of Nutrition and Dietetics).

Tampoco está claro si las personas echaban azúcar y crema a su café con regularidad, apuntó Diekman.

Entonces, queda la pregunta de si se trataba del café, de la crema o de la comida que la gente consumía con todas esas tazas de café.

“Es probable que el café en sí sea un factor muy pequeño en la elevación del colesterol”, planteó Diekman. “En vez de preocuparse sobre cómo el café podría afectar al colesterol, observe toda la dieta y establezca otras conductas vitales saludables”.

Løchen también apuntó al panorama más general, y anotó que un consumo moderado de café (de hasta cinco tazas al día) se ha vinculado con un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca y a una vida más larga.

Angel Planells es un dietista registrado y vocero de la Academia de Nutrición y Dietética. Dijo que los cafés filtrados o instantáneos quizá sean las mejores opciones para las personas que vigilan su colesterol. Pero, una vez más, la dieta general y el estilo de vida son clave.

Si de verdad disfruta con ese café con leche o moca, aseguró que podría haber otras formas de reducir algo de grasa “mala” de la dieta, por ejemplo eliminar la carne procesada o la comida frita.

Dicho esto, algunas personas deben tener especial cuidado con la cafeína del café, advirtió Planells, lo que incluye a las mujeres embarazadas y a cualquiera con efectos secundarios potenciales por la cafeína, por ejemplo problemas para dormir o nervios.