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Comienza un ensayo de una vacuna nasal para la enfermedad de Alzheimer

Investigadores llevan 20 años haciendo pruebas y por fin hay evidencias promisorias de su efectividad

The New York Times.

El primer ensayo humano de una vacuna nasal para ralentizar la progresión de la enfermedad de Alzheimer comenzará después de 20 años de investigación.

Se trata de un “hito extraordinario”, según el doctor Howard Weiner, codirector del Centro Ann Romney de Enfermedades Neurológicas del Hospital Brigham and Women’s, en Boston.

“En las dos últimas décadas, hemos acumulado evidencias preclínicas que sugieren el potencial de esta vacuna nasal para la EA [enfermedad de Alzheimer]”, aseguró Weiner en un comunicado de prensa del hospital.

“Si los ensayos clínicos con humanos muestran que la vacuna es segura y efectiva, esto podría representar un tratamiento no tóxico para las personas con Alzheimer, y también se podría administrar en un momento temprano para prevenir el Alzheimer en las personas en riesgo”.

Grandes esperanzas

La vacuna incluye un agente experimental llamado Protollin, que estimula al sistema inmunitario. Se diseñó para hacer que los glóbulos blancos de los ganglios linfáticos en los lados del cuello y la nuca migren al cerebro y limpien las placas de beta amiloide, una característica de la enfermedad de Alzheimer.

Según la Dra. Tanuja Chitnis, investigadora principal del ensayo, “durante 20 años, ha habido evidencias crecientes de que el sistema inmunitario tiene un rol clave en la eliminación de la beta amiloide. Esta vacuna aprovecha una rama novedosa del sistema inmunitario para tratar la EA”. Chitnis es profesora de neurología del hospital.

“La investigación en esta área ha preparado el camino para que nos dediquemos a toda una nueva vía para, potencialmente, tratar no solo a la EA, sino a otras enfermedades neurodegenerativas”, añadió.

El ensayo en fase 1 incluirá a 16 pacientes de 60 a 85 años que tienen enfermedad de Alzheimer temprana y sintomática, pero que por lo demás están en buena salud. Recibirán dos dosis de la vacuna nasal en un intervalo de una semana.

Además de evaluar la seguridad de la vacuna y qué tan bien la toleran los pacientes, los investigadores examinarán cómo afecta a la respuesta inmunitaria, lo que incluye su impacto en los glóbulos blancos.