Cartel del Diablo es ahora una organización terrorista en Honduras
El Congreso Nacional endureció penas contra maras, pandillas y organizaciones criminales. Una vez entren en vigor las reformas penales, los operadores de justicia tendrán más herramientas para luchar contra el crimen organizado
- Actualizado: 19 de mayo de 2026 a las 00:00 -
El Congreso Nacional aprobó este lunes 18 de mayo una serie de reformas al Código Penal y al Código Procesal Penal para luchar contra la criminalidad organizada. El artículo 587 del Código Penal ahora tipifica como asociaciones terroristas a maras, pandillas, grupos organizados, permanentes o transitorios, y redes vinculadas al narcotráfico, que cometan delitos graves para provocar terror o financiarse ilícitamente.
Las reformas no solo endurecen las penas, pues los líderes delictivos enfrentarán 15–20 años de cárcel y sus miembros 10–15 años, sino que atacan el corazón de la logística criminal al incorporar nuevos elementos que permitirán perseguir a toda la cadena de valor delictiva, desde quien entrega una amenaza hasta quien facilita el lavado del dinero ilícito. El Cartel del Diablo es ahora una organización terrorista.
El nuevo marco jurídico, además de declarar a maras y pandillas y otros grupos delictivos como organizaciones terroristas, eleva la extorsión a delito de máxima gravedad y otorga a la justicia herramientas inéditas para desmantelar sus estructuras financieras y operativas.
Desde el secuestro el 20 de abril en Yorito y posterior asesinato del cafetalero y pastor Óscar Núñez, la Policía comenzó un vasto operativo para capturar a los miembros del Cartel del Diablo, que operaba en el departamento de Yoro y el norte de Francisco Morazán. Al menos nueve de sus miembros ya fueron capturados.
Yonatan Levi Estrada Villanueva está identificado como el principal cabecilla del Cartel del Diablo, y habría formado parte del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización que opera en México.
Un agente que lo investiga desde el año pasado reveló que “el individuo adoptó incluso la vestimenta típica de sicarios de carteles mexicanos, se apropió de armas de alto poder y comenzó a reclutar a personas humildes que, por necesidad, se arriesgan a delinquir”.
Esteban Gumercindo Ferrera Rodas, el segundo al mando del Cartel del Diablo, se esconde en zonas montañosas de Marale, Francisco Morazán, y de Sulaco, Yoro. La Policía mantiene un cerco y prevé su captura pronto, pues se encuentra herido, y ya la mayoría de sus compinches han sido capturados.
La Policía Nacional mantiene una recompensa de 500,000 lempiras por información que permita dar con el paradero de Esteban Ferrera Rodas.
María Ramona Ferrera (de 37 años), alias La Diabla, fue capturada en Yoro durante un operativo policial. La Policía la identifica como presunta colaboradora de la estructura; según Seguridad, coordinaba con su hermano Esteban Ferrera para girar órdenes dentro del grupo delictivo.
La Policía Nacional capturó a Wilder Fernández Caballero (de 26 años), alias Sanguinario, señalado de participar en el secuestro y asesinato del pastor Óscar Núñez y de cobrar parte del dinero exigido como rescate a sus familiares.
El martes 5 de mayo fue detenido Modesto Murillo Gutiérrez, quien, de acuerdo con las autoridades, fungía como encargado logístico del cártel.
Eduin Eraldo Palma Banegas, alias Puñal, a quien señalan como una de las manos derechas de Esteban Ferrera, se le supone responsable de los delitos de secuestro agravado y porte ilegal de arma de fuego de uso permitido, en perjuicio del ciudadano Óscar Núñez y el orden público del Estado de Honduras.
Elvin Joel Palma Hernández (de 26 años), alias El Demente, originario y residente en Sulaco, Yoro, capturado este fin de semana, estaría vinculado con el secuestro y posterior muerte del pastor Óscar Núñez.