Un comerciante y un mecánico estarían detrás del rapto y asesinato de Valeria Alvarado
Los presuntos implicados en el crimen de Valeria Alvarado arrastran un amplio historial delictivo y estarían vinculados a más víctimas bajo el mismo modus operandi.
- Actualizado: 23 de febrero de 2026 a las 10:24 -
Un comerciante y un mecánico figuran entre los principales sospechosos por el rapto y asesinato de la estudiante de Medicina Valeria Jolette Alvarado Borjas, de 20 años, informó la Dirección Policial de Investigaciones (DPI).
La captura fue ejecutada por agentes de la Unidad Nacional Antisecuestros (UNAS), quienes detuvieron al comerciante Dennis Alexander Galván Canales, de 29 años, residente en la colonia Aurora de San Pedro Sula, y a Ariel Alexander Boquín Chávez, de 27 años, mecánico, originario de Choloma y también residente en la capital industrial.
De acuerdo con el informe policial, Galván Canales cuenta con tres órdenes de captura vigentes por secuestro agravado, violación, robo de vehículo, robo con violencia e intimidación y asociación para delinquir.
Las órdenes fueron emitidas el 10 de diciembre de 2025 por el Juzgado de Letras Penal con Competencia Nacional en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción, en perjuicio de cinco testigos protegidos, entre ellos dos ciudadanas estadounidenses.
Las detenciones se realizaron en flagrancia durante operativos desarrollados en distintos sectores del Valle de Sula, tras labores de inteligencia e investigación.
Según las autoridades, ambos serían presuntos miembros activos de la estructura criminal Mara Salvatrucha (MS-13).
La investigación cobró fuerza luego de que el 15 de febrero se reportara la privación de libertad de la joven en El Progreso, cuando se dirigía hacia un campo de fútbol en la colonia Santa Fe. Horas después, su vehículo fue encontrado abandonado en la zona.
Días más tarde, el cuerpo de la estudiante fue localizado en una zona boscosa del sector cañero entre San Manuel y La Lima, en el departamento de Cortés. Este hallazgo permitió consolidar las líneas investigativas que condujeron a la identificación y captura de los sospechosos.
Las indagaciones oficiales señalan que los detenidos integrarían una estructura dedicada a secuestros, robo de vehículos y otros delitos violentos.
Según la DPI, perfilaban principalmente a mujeres que se encontraban solas, a quienes interceptaban para privarlas de libertad y despojarlas de sus automotores, que luego abandonaban en distintos puntos para dificultar la investigación.
De acuerdo con información proporcionada por sus parientes, la joven habría sido privada de libertad el 15 de febrero; sin embargo, no recibieron llamadas ni exigencias de rescate durante los días posteriores a su desaparición.
Valeria Alvarado era hija de Carlos Enrique Alvarado Flores, funcionario de la Gerencia de Obras Públicas de la Municipalidad de El Progreso, y hermana de Kenia Jeanina Alvarado, jefa de la Unidad Municipal del Migrante Retornado.