Cárcel de Támara aplica nuevas medidas de control a líderes de maras y pandillas
La cárcel de Támara aplica nuevas medidas de control y restricciones para internos. Según los datos proporcionados, 66 líderes de maras han sido capturados bajo las reformas penales
- Actualizado: 27 de octubre de 2026 a las 16:56 -
La cárcel de máxima seguridad de Támara comenzó a aplicar nuevas disposiciones de control penitenciario para restringir las condiciones de reclusión de integrantes de maras y pandillas.
La información oficial indica que hay 66 líderes de estas estructuras capturados bajo las nuevas reformas penales, sin privilegios dentro de los centros penitenciarios.
Las medidas forman parte de los cambios aprobados por el Congreso Nacional mediante la Ley Especial para el Combate a Asociaciones Terroristas, Maras y Pandillas y el Fortalecimiento del Sistema Penitenciario Nacional, orientada a reforzar la seguridad en las cárceles y limitar las operaciones delictivas desde su interior.
Entre las nuevas disposiciones figura el traslado de personas identificadas como integrantes de estructuras criminales a módulos de alta o máxima seguridad, bajo condiciones más estrictas de vigilancia y aislamiento.
El régimen busca reducir las posibilidades de que los privados de libertad mantengan el control de actividades ilícitas desde los recintos penitenciarios.
En Támara, las personas sometidas al régimen de máxima seguridad deben permanecer 23 horas al día en aislamiento y disponen de una hora para hacer ejercicio.
Las reformas también contemplan restricciones a las visitas familiares y la eliminación de las visitas conyugales o íntimas para los internos incluidos en el régimen especial. Las visitas familiares quedan reservadas para situaciones excepcionales y deben efectuarse mediante mecanismos que impidan el contacto físico.
En cuanto a las comunicaciones, la normativa establece límites para las llamadas telefónicas y prohíbe que los internos tengan teléfonos celulares, computadoras, televisores, radios y otros dispositivos tecnológicos dentro de las instalaciones.
La aplicación de las medidas coincide con la Operación Escudo Honduras, una estrategia de seguridad dirigida contra maras, pandillas y estructuras vinculadas con delitos como la extorsión y el narcotráfico.
Un total de 60 capturas de personas se han registrado presuntamente vinculadas con estructuras criminales: 30 relacionadas con la Mara Salvatrucha (MS-13), 26 con la Pandilla 18 y cuatro con el denominado Cártel del Diablo. De ese grupo, 40 habían recibido auto de formal procesamiento con prisión preventiva y las otras 20 permanecían en distintas etapas procesales.
Las reformas penitenciarias se enmarcan en las decisiones del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS), que declaró asociaciones terroristas a la MS-13, la Pandilla 18 y el Cártel del Diablo. La legislación establece herramientas adicionales para la persecución de estas organizaciones y medidas más restrictivas para las personas identificadas como integrantes.