Cinco señales de alerta ante brote de sarampión en el sector Cofradía
Salud confirmó 12 casos de sarampión en el país, cinco de ellos en San Pedro Sula, donde el brote activo se concentra en Cofradía. Conozca los principales síntomas y las consecuencias si no se atiende a tiempo.
- Actualizado: 09 de julio de 2026 a las 10:59 -
El aumento de casos de sarampión en Honduras mantiene en alerta a las autoridades sanitarias, especialmente en San Pedro Sula, donde ya se confirmó un brote activo en el sector de Cofradía.
La Secretaría de Salud informó que el país acumula 12 casos confirmados, de los cuales cinco corresponden a San Pedro Sula. El caso más reciente es el de un niño de seis meses, el primer lactante diagnosticado con la enfermedad en Honduras.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa. Se transmite por el aire y puede propagarse con facilidad cuando una persona infectada tose, estornuda o permanece cerca de otras personas sin protección.
Los síntomas no aparecen de inmediato. Generalmente se presentan entre 10 y 14 días después de la exposición al virus, por lo que una persona puede haber tenido contacto con el sarampión sin mostrar señales durante varios días.
Una de las primeras señales de alerta es la fiebre alta. Este síntoma suele presentarse al inicio de la enfermedad y puede estar acompañado de malestar general, cansancio y decaimiento.
Otro síntoma frecuente es la tos persistente. Si un niño presenta fiebre y tos, especialmente si no está vacunado o tuvo contacto con un caso sospechoso, debe ser evaluado en un establecimiento de salud.
La secreción nasal también forma parte de los síntomas iniciales. Muchos casos pueden confundirse al principio con una gripe común, por eso las autoridades piden prestar atención a la evolución del cuadro.
Los ojos enrojecidos o llorosos son otra señal característica del sarampión. Este síntoma puede presentarse junto con sensibilidad a la luz e irritación ocular. La erupción en la piel es una de las señales más visibles. Generalmente inicia en el rostro y en la parte superior del cuello, para luego extenderse al tronco, brazos, piernas y el resto del cuerpo.
Las autoridades recomiendan buscar atención médica si un niño presenta fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos rojos y manchas en la piel, sobre todo si no ha recibido la vacuna contra el sarampión.
También se debe tener especial cuidado con los menores de cinco años, los bebés, las personas inmunosuprimidas y quienes no tienen esquema de vacunación completo, ya que pueden desarrollar complicaciones graves.
Entre las complicaciones asociadas al sarampión están la neumonía, la ceguera, la encefalitis e incluso la muerte. Aunque muchos pacientes evolucionan favorablemente, Salud advierte que no se trata de una enfermedad menor.
La doctora Odalys García, jefa del Programa Ampliado de Inmunizaciones, lamentó que se sigan confirmando casos de una enfermedad prevenible por vacuna y alertó que la baja cobertura de inmunización mantiene grupos susceptibles en Cortés.
Ante el brote, la Secretaría de Salud mantiene búsqueda activa de personas con síntomas, jornadas de vacunación en Cofradía y coordinación con Educación para vigilar centros escolares. El llamado principal es acudir a vacunar a los niños y no ignorar las señales de alerta.