Niño hondureño muere asfixiado en un tobogán en parque de Miami
Olvin Daniel Cabrera Valladares, de 13 años y de origen hondureño, perdió la vida tras quedar atrapado en un tobogán de un parque infantil en Miami
- Actualizado: 07 de octubre de 2026 a las 14:14 -
Una tragedia enluta a una familia de origen hondureño en Estados Unidos luego de que Olvin Daniel Cabrera Valladares, de 13 años, perdiera la vida tras quedar atrapado en el interior de un tobogán del parque Shenandoah, en Miami. La familia es originaria de El Progreso, Yoro.
El hecho ocurrió el pasado 25 de septiembre, cuando el menor se dirigió al parque en su scooter. De acuerdo con el relato de su madre, Estefanía Valladares, Olvin no llegó a la escuela ese día y terminó en el área de juegos.
Según la versión de la familia, la camiseta que llevaba puesta se habría enganchado en un tornillo ubicado dentro del tobogán. El cuello de la prenda quedó alrededor de su cuello, provocando que el menor quedara suspendido y sufriera una falta de oxígeno.
Un hombre que se encontraba en el parque con sus hijos encontró al adolescente atrapado dentro del tubo e intentó auxiliarlo. Posteriormente llegaron los paramédicos, quienes continuaron con las maniobras de emergencia antes de trasladarlo a un hospital.
La familia mantuvo la esperanza de que el joven pudiera recuperarse, pero seis días después del incidente, el 1 de octubre, los médicos determinaron que había sufrido muerte cerebral.
Tras el accidente, el parque fue cerrado temporalmente mientras se realizaba una investigación no criminal. Sin embargo, el área de juegos volvió a abrir al día siguiente.
El comisionado del Distrito 3 de Miami, Rolando Escalona, posteriormente pidió investigar lo ocurrido y revisar el estado de los equipos de los parques de la ciudad.
La madre de Olvin ha expresado su dolor por la pérdida de su hijo y ha llamado a otros padres a extremar las precauciones cuando lleven a sus niños a parques infantiles, mientras la familia busca respuestas sobre las circunstancias que provocaron la tragedia.
Para sus seres queridos, la tragedia ha dejado un profundo vacío. Olvin, un adolescente de apenas 13 años y de raíces hondureñas, había llegado a Estados Unidos junto a su familia con sueños y esperanzas de un futuro mejor. Hoy, sus familiares y allegados en El Progreso, Yoro, lloran la partida de un joven cuya vida terminó de manera inesperada.
La familia ahora enfrenta el dolor de despedir a Olvin mientras busca asimilar cómo un momento cotidiano en un parque terminó convirtiéndose en una tragedia.