Hondureño es condenado a 22 años de cárcel por muerte de Sarah Root
La justicia estadounidense sentenció al hondureño Eswin Mejía por la muerte de la joven estadounidense. Ella tenía pocas horas de haberse graduado de la universidad
- Actualizado: 05 de febrero de 2026 a las 10:11 -
Un hondureño que estuvo prófugo durante casi diez años tras causar la muerte de una joven en Estados Unidos fue condenado a una pena de entre 20 y 22 años de prisión.
La víctima fue Sarah Root, de 21 años, quien murió la noche del 31 de enero de 2016 en Council Bluffs, Iowa, pocas horas después de graduarse de la universidad. El responsable, Eswin Mejía, entonces de 19 años, la impactó por detrás con su vehículo mientras conducía en estado de ebriedad. Un análisis de sangre determinó que tenía 0.241 de alcohol, más de tres veces el límite legal.
Mejía, originario de Honduras y sin estatus migratorio regular en ese momento, fue arrestado tras el hecho, pero quedó en libertad luego de pagar una fianza de 5,000 dólares.
Después no se presentó ante la corte y salió del país, lo que dejó el caso sin avanzar durante años.
La situación cambió en marzo de 2025, cuando fue capturado en Honduras y posteriormente extraditado a Nebraska, donde se declaró culpable. El 2 de febrero recibió sentencia en una corte estatal.
Parte del castigo corresponde al homicidio vehicular y otra parte a haber huido estando bajo fianza. Se le reconocerá casi un año ya cumplido y podrá solicitar libertad condicional en aproximadamente nueve años.
El caso tuvo amplia repercusión política en Estados Unidos. Fue mencionado por Donald Trump durante su campaña de 2016 y se convirtió en un referente en el debate sobre fianzas y migración.
También impulsó la llamada “Ley de Sarah”, promovida por la senadora Joni Ernst, que busca evitar que inmigrantes indocumentados acusados de delitos violentos obtengan libertad bajo fianza.
Durante la audiencia de sentencia, los padres de Sarah Root hablaron ante el juez. Su padre afirmó que el acusado no mostró verdadero arrepentimiento, mientras que su madre expresó, entre lágrimas, que su hija, según sus creencias, sí lo habría perdonado.
Por su parte, Mejía pidió disculpas y dijo estar arrepentido por lo ocurrido.