Con fianza de 450 mil dólares saldría en libertad acusada de matar a su amiga en Texas
Mayra Velásquez, acusada de asesinar a su amiga Irasema Chávez, podría recuperar su libertad bajo fianza. La defensa insiste en que ambas mantenían solo una amistad cercana
- Actualizado: 29 de julio de 2026 a las 14:00 -
Un fiador presentó una fianza de 450,000 dólares para que Mayra Velásquez, acusada del asesinato de su amiga Irasema Chávez, pueda recuperar su libertad mientras continúa el proceso judicial en su contra en Texas, Estados Unidos, informó su abogado Dustin G. Hoffman.
Velásquez, de 42 años, permanece recluida en la cárcel del condado de Tarrant desde su arresto el jueves 16 de julio de 2026, tras ser señalada por la muerte de Chávez, ocurrida en Arlington en 2012.
El abogado defensor informó que la fianza ya fue entregada ante la cárcel y que espera que finalicen los trámites correspondientes para que su clienta pueda salir bajo las condiciones establecidas por la justicia.
“Mayra todavía no ha salido; hasta este momento permanece en la cárcel. Un fiador presentó la fianza ante la cárcel”, indicó Hoffman en un mensaje enviado a N+ Univision.
El defensor agregó que tenía la expectativa de que el proceso de liberación pudiera completarse después de la presentación del pago de garantía.
El caso contra Velásquez está relacionado con el asesinato de Irasema Chávez, cuyo cuerpo fue encontrado el 20 de enero de 2012 dentro de su apartamento en Arlington, Texas.
Según documentos judiciales, los investigadores determinaron que Chávez tenía más de 100 heridas provocadas con un arma blanca cuando las autoridades llegaron al lugar.
Durante el procesamiento de la escena del crimen, los detectives encontraron una gota de sangre en la base de un televisor ubicado dentro del dormitorio de la víctima.
Las pruebas realizadas en ese momento establecieron que la muestra pertenecía a una mujer hispana diferente a Chávez, pero el perfil genético no coincidió con ninguna persona registrada en la base de datos CODIS.
Durante más de una década, el homicidio permaneció sin resolverse hasta que nuevas técnicas de investigación genética permitieron a las autoridades avanzar hacia una sospechosa.
De acuerdo con la declaración jurada presentada para solicitar la orden de arresto, el FBI utilizó la técnica conocida como Genealogía Genética Investigativa (IGG) para analizar la muestra de ADN encontrada en la escena.
Posteriormente, los detectives obtuvieron una nueva muestra genética de Velásquez mediante un tenedor utilizado por ella durante una comida en un restaurante.
Las autoridades sostienen que el análisis de esa muestra coincidió con la sangre encontrada en el apartamento de Chávez y que ese rastro pudo haber sido dejado por la persona que cometió el ataque.
La evidencia genética se convirtió en una de las principales piezas del caso que llevó a la detención de Velásquez en julio de 2026.
Sin embargo, desde el arresto, la defensa ha rechazado las acusaciones y sostiene que su clienta no participó en el asesinato.
El abogado Dustin G. Hoffman ha cuestionado principalmente tres elementos presentados por las autoridades: la evidencia de ADN, un video de vigilancia y la falta de un motivo para cometer el crimen.
Sobre la muestra genética, el defensor argumenta que una sola gota de sangre no es suficiente para demostrar que Velásquez fue la responsable del homicidio.
También cuestionó la interpretación del video de vigilancia que las autoridades señalan como parte de la investigación.
Según Hoffman, las imágenes muestran a una persona con características que, desde su punto de vista, corresponderían a un hombre y no a su representada.
La defensa también negó las versiones incluidas en documentos judiciales sobre posibles celos del entonces esposo de Velásquez debido a la cercanía entre ambas mujeres.
El abogado afirmó que Mayra Velásquez e Irasema Chávez mantenían una amistad cercana y rechazó cualquier insinuación sobre una relación sentimental entre ellas.
Los documentos judiciales señalan que la investigación incluyó otros elementos, como cámaras de vigilancia, huellas ensangrentadas y los análisis de ADN recuperados durante las diligencias.
La muestra de sangre encontrada en el apartamento fue considerada una pieza clave debido a que permitió reabrir una investigación que llevaba más de 14 años sin una persona acusada.
El caso tomó un nuevo rumbo con el uso de herramientas modernas de identificación genética aplicadas a investigaciones criminales.
Velásquez enfrenta ahora un proceso judicial en el que deberá definirse su situación mientras avanza la presentación de pruebas por parte de la Fiscalía.
Hasta el momento, la defensa mantiene la postura de que la acusación contra su clienta carece de fundamentos suficientes.
La posible liberación bajo fianza no significa el cierre del caso ni determina la responsabilidad de Velásquez, ya que el proceso judicial continuará.
Las autoridades deberán presentar sus pruebas ante la corte, mientras la defensa buscará demostrar que la mujer no está relacionada con el asesinato de Chávez.
El crimen de Irasema Chávez permaneció como un caso sin resolver durante más de una década, hasta que los avances científicos permitieron a los investigadores identificar a una sospechosa.
Mientras tanto, Mayra Velásquez continúa bajo custodia en Texas a la espera de que se complete el trámite de la fianza presentada por su defensa.