Estilo Bukele: así es la megacárcel que construyó Costa Rica para los reos más peligrosos
Inspirada en el Cecot de El Salvador, la megacárcel costarricense cuenta con medidas de seguridad severas para contener a cabecillas de organizaciones delictivas
- Actualizado: 07 de octubre de 2026 a las 11:30 -
El Gobierno de Costa Rica anunció este que el próximo 14 de octubre inaugurará el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (Cacco), una "megacárcel" con capacidad para 5.100 presos e inspirada en el modelo implementado en El Salvador por la administración de Nayib Bukele.
"Por el dolor de las víctimas inocentes, por las familias honestas que viven presas del miedo, por un pueblo que está cansado de la impunidad y pide mano contra los delincuentes. Por eso lo prometimos y hoy podemos decir con orgullo que el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (Cacco) está listo", expresó la presidenta Laura Fernández en un video en el que se le ve inspeccionado el sitio.
En enero pasado el entonces presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, y el mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, participaron en un acto oficial del inicio de las obras de la "megacárcel", que se ubica junto a la cárcel de máxima seguridad La Reforma, en la localidad de San Rafael, provincia de Alajuela, a unos 25 kilómetros de San José.
Esta cárcel, valorada en unos 35 millones de dólares, está inspirada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel salvadoreña para pandilleros y símbolo de la "guerra" contra estas bandas implementada por el Gobierno de Nayib Bukele, a quien Fernández considera un referente en materia de seguridad.
El Cacco forma parte de la estrategia prometida por la presidenta Fernández y el gobierno anterior de su mentor y actual ministro de la Presidencia y de Hacienda, Rodrigo Chaves, de atacar con mano dura al crimen organizado y de restringir "privilegios" a los presos, a lo que se suman sus críticas al trabajo del Poder Judicial.
El Gobierno de Fernández también ha implementado programas para que los presos realicen trabajos como limpieza de maleza en carreteras, ha reducido visitas conyugales, restringido la cantidad de recipientes de comida y ropa que los familiares pueden llevar a los presos, ha retirado enchufes y cables eléctricos en las celdas y ha cerrado establecimientos dentro de los centros penales donde los recluidos podían comprar artículos.
El Cacco se desarrolla en momentos en que Costa Rica enfrenta cifras históricas de homicidios con alrededor de novecientos cada año, de los cuales las autoridades atribuyen un 70 % al narcotráfico.
En diciembre pasado, el entonces presidente Chaves realizó una visita a El Salvador, en la cual se reunió con Bukele y recorrió el Cecot, mientras que Bukele ya había visitado Costa Rica el 12 de noviembre de 2024 y recorrió la principal cárcel de ese país, alertando de "síntomas" de criminalidad similares a los que enfrentó El Salvador con las pandillas.
Se encuentra dentro del complejo penitenciario de La Reforma, en San Rafael del cantón de Alajuela. Está diseñado para albergar a más de 5.000 privados de libertad (aproximadamente 5.100), divididos en cinco módulos de unos 1.020 internos cada uno.
Su costo total ronda los 33 a 35 millones de dólares. Se logró un ahorro importante gracias a la cooperación y donación de planos técnicos por parte del gobierno de El Salvador.
Cuenta con celdas colectivas (como 17 celdas grandes con capacidad para unas 60 personas cada una), además de áreas de aislamiento para reos que generen disturbios.
Para la puesta en marcha del penal, las autoridades verificaron que los primeros 2.500 traslados corresponderán a reclusos que ya se encuentran bajo regímenes de alta contención dentro del complejo de La Reforma. Posteriormente, los cupos restantes se completarán siguiendo estrictos criterios técnicos del Instituto Nacional de Criminología.
El perfil prioritario de ingreso estará compuesto por los denominados "jachudos", término técnico utilizado para identificar a los líderes de células criminales y bandas delictivas que operan desde otras cárceles del país, incluyendo a objetivos de alto perfil como los alias "Diablo" y "T".
debido a las disputas territoriales del narcotráfico. Aunque la adopción de este modelo de "mano dura" cuenta con el respaldo de cerca del 89% de la población según encuestas regionales, el proyecto también avanza bajo el escrutinio de defensores de los derechos humanos y del propio Poder Judicial costarricense, cuyas sólidas e independientes instituciones fiscalizarán estrictamente las condiciones internas y el respeto a las garantías legales de los reclusos.