Juan Diego Zelaya asumió este domingo como alcalde del Distrito Central en una ceremonia celebrada en el Museo para la Identidad Nacional (MIN). Zelaya, quien ganó la elección como candidato del Partido Nacional, fue vicealcalde durante la administración de Ricardo Álvarez, y candidato en las elecciones de 2021.
"Quiero darle gracias a Dios. Que nos ilumine y nos dé entendimiento. Esta oportunidad que nos está dando Dios y el pueblo capitalino tenemos que aprovecharla para recuperar la confianza de la gente. La confianza se construye más allá de las palabras, con hechos y soluciones. Mi compromiso es ese. Es construir confianza con hechos, trabajo y sin descanso para sacar la capital adelante", dijo en su discurso.
Zelaya remarcó que espera tener el respaldo del presidente Asfura y el Congreso Nacional. "Esta es una nueva etapa, un renacer. Venimos a unir, no a dividir. Venimos a resolver problemas, no a administrarlos. A la Corporación Municipal, les extiendo mi mano sincero a que trabajemos en unidad", cerró.
El acto contó con la presencia del presidente electo, Nasry Asfura, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, cuerpo diplomático, invitados especiales y familiares, así como de los miembros de la corporación municipal entrante.
El alcalde electo destacó que, aunque el proceso de transición no ha sido el habitual, esto no impedirá que su administración comience funciones desde el primer día. “Los capitalinos no deben preocuparse: los permisos de operación y construcción ya están coordinados y vamos a trabajar desde ya”, aseguró.
Zelaya hizo un llamado al diálogo abierto entre todos los sectores. “El pasado ya pasó, hay que darle vuelta a la página y unirnos para trabajar por esta ciudad. Todos juntos para sacar adelante Tegucigalpa, Comayagüela y el país”, expresó.
Zelaya dedicó palabras a su esposa, Paola Rubí, quien fue la encargada de realizar la imposición de la banda municipal al alcalde electo. Zelaya dijo que sin ella "no estaría allí" y que había sido su "gran apoyo" durante el proceso electoral con oraciones.
Dentro del entorno político hondureño, Paola Rubí se ha posicionado como una figura visible, particularmente ligada al nacionalismo, corriente en la que ha acompañado activamente a su esposo.
Además de su proyección política, mantiene presencia constante en redes sociales, espacios que utiliza para mostrar tanto iniciativas de carácter social como momentos de su vida personal.
Rubí también es empresaria y madre de dos hijos, Natalia y Donato, roles que, según su entorno, forman parte central de su día a día. Su rutina se divide entre responsabilidades familiares, la gestión de sus emprendimientos y actividades vinculadas al ámbito político y social.
Ha colaborado con distintas organizaciones del país, entre ellas la fundación “Soy Mujer HN”, integrada por mujeres afines al Partido Nacional que impulsan proyectos de apoyo dirigidos a hondureñas en distintas áreas. En ese contexto, ha participado en encuentros, foros y actividades relacionadas con la promoción de los derechos de la mujer.
Uno de los principales retos que enfrentará la nueva administración es la deuda superior a los 11,000 millones de lempiras que mantiene la Alcaldía Municipal.
“El principal problema son los 11,000 millones de lempiras de deuda. Resolver eso permitirá activar proyectos paralizados, como la represa San José, el túnel de La Florencia, el bulevar Suyapa y las viviendas para las familias afectadas de la colonia Guillén”, explicó Zelaya.
El edil aseguró que durante su primer año de gestión priorizará la reactivación de los proyectos estratégicos, entre ellos la represa San José, el túnel de La Florencia, obras en el bulevar Suyapa, la construcción de viviendas para las familias afectadas de la colonia Guillén, así como la reparación de calles, mercados y barrios.