Jueves Santo: fieles recrean el gesto de humildad de Jesús en el lavatorio de los pies
La misa del Jueves Santo reunió a decenas de fieles en Tegucigalpa, donde se realizó el tradicional lavatorio de los pies, símbolo de humildad y servicio cristiano.
- Actualizado: 02 de abril de 2026 a las 20:02 -
El arzobispo metropolitano de Tegucigalpa, monseñor José Vicente Nácher Tatay, presidió la misa del lavatorio de los pies este Jueves Santo en la Catedral de Suyapa, en un acto cargado de fe y humildad.
Monseñor José Vicente Nácher lavó los pies a 12 feligreses en la Catedral de Suyapa, recordando el gesto de humildad y servicio que realizó Jesús con sus discípulos.
En el rito del Jueves Santo, monseñor José Vicente Nácher lavó los pies a 12 fieles, simbolizando el amor, la entrega y la igualdad que enseñó Jesús.
El lavatorio de los pies recordó el momento en que Jesús enseñó a sus discípulos el valor de servir con humildad.
Se trata de un gesto que simboliza el lavado de pies que Jesús realizó a sus discípulos en la Última Cena, horas antes de ser crucificado.
Decenas de feligreses asistieron a la eucaristía del Jueves Santo, participando con fe en el solemne ritual.
Una feligres participa en el lavatorio de los pies, un acto que representa igualdad, humildad y entrega cristiana.
El rito del lavatorio de los pies revive uno de los momentos más significativos de Jesús antes de su pasión.
Con este gesto, la Iglesia recuerda el llamado de Jesús a servir a los demás con humildad y amor.
Doce fieles fueron parte del lavatorio de los pies, evocando a los apóstoles en la Última Cena.
El lavatorio de los pies es un símbolo de purificación y servicio dentro de la celebración eucarística del Jueves Santo.
En medio de la eucaristía, el lavatorio de los pies invita a los creyentes a seguir el ejemplo de Jesús.
El lavatorio de los pies, acompañado de cantos litúrgicos, se vivió en un ambiente de recogimiento y profunda espiritualidad.
Hoy recordamos el mandamiento nuevo: “Ámense unos a otros como yo los he amado”.
Al lavar los pies de sus discípulos, Jesús no solo limpia sus pies, sino que simboliza la purificación de nuestros pecados a través de su sacrificio.