“Me van a enviar al frente”: el último mensaje de hondureño combatiendo en guerra de Rusia
Mario Roberto López, exdirector del área vehicular del IP, viajó a Rusia por una oferta laboral, pero terminó en el ejército. Su familia teme que haya muerto en combate.
- Actualizado: 28 de octubre de 2026 a las 15:57 -
Mario Roberto López López (derecha) un hondureño de 49 años originario de La Ceiba, falleció en el frente de batalla en Rusia, adonde viajó el 4 de julio de 2026 tras recibir una oferta de trabajo en gestión logística y control de inventarios que, según el relato de su hija, terminó llevándolo a las filas del ejército ruso en el conflicto contra Ucrania.
El hondureño es administrador de empresas y se desempeñó como director del área vehicular del Instituto de la Propiedad (IP) durante el gobierno anterior en La Ceiba. Fue cesado de su cargo en abril de 2026 y, ante la falta de oportunidades laborales en La Ceiba, comenzó a buscar empleo mediante plataformas digitales de contratación.
Según contó su hija a Diario LA PRENSA, bajo condición de anonimato, una compañía extranjera lo contactó y le ofreció un puesto relacionado con la gestión logística y el control de inventarios. La empresa se habría encargado de los trámites migratorios y de proporcionarle los boletos aéreos para viajar a Rusia.
El hondureño salió del país el 4 de julio con la expectativa de recuperar su estabilidad económica. Sin embargo, de acuerdo con el testimonio de su hija, al llegar a territorio ruso fue llevado a un hotel y posteriormente él y otras personas fueron trasladados para firmar contratos redactados en ruso.
“Mi papá me dijo que cuando llegó a Rusia primero lo llevaron a un hotel. Luego los pusieron a firmar contratos de trabajo en idioma ruso”, relató la joven. Agregó que su padre le envió una hoja en la que aparecía asignado a una unidad militar, pero que no le dieron tiempo para traducir los documentos antes de trasladarlos a un cuartel.
En lugar de incorporarse a un centro logístico comercial, López fue enviado a un campo de adiestramiento militar. La última comunicación directa que su hija logró mantener con él ocurrió el 18 de agosto, cuando el hondureño le contó sobre el intenso entrenamiento físico y las lesiones que había sufrido en las rodillas.
“Él me dijo que en esos días lo iban a estar enviando al frente porque había estado lastimado de las rodillas tras un fuerte entrenamiento”, explicó su hija. Según su relato, López le contó que fue llevado a un hospital, donde recibió inyecciones, y que posteriormente lo retiraron del centro médico para prepararlo para el frente de batalla.
Ante el temor de que su vida estuviera en peligro, sus familiares acudieron a la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Honduras para solicitar asistencia y gestionar su repatriación. Sin embargo, según la hija, en septiembre las autoridades diplomáticas les comunicaron que no podían intervenir porque las autoridades rusas mantenían su postura sobre los contratos firmados.
“Me dijeron que no podían hacer nada, que la gente de Rusia estaba cerrada en que ellos firmaron un contrato y que eso valía; que lo que quedaba era que mi papá resistiera este año para que terminar el contrato”, manifestó la joven al recordar la respuesta que recibió.
Durante septiembre y los primeros días de octubre, la familia obtuvo reportes informales de que López continuaba activo en las filas de combate. La última actualización que recibió antes de conocer la noticia sobre su posible fallecimiento fue del 4 de octubre. El 11 de octubre, un compañero de filas se comunicó con los familiares para informarles que el hondureño habría muerto en el frente de batalla. No obstante, la misma persona les habría aclarado que la información no era oficial, por lo que la familia volvió a solicitar ayuda al Consulado y a la Cancillería hondureña para verificar lo ocurrido. Hasta el momento, según el testimonio de su hija, no han recibido una confirmación oficial.
La joven también informó que su padre le había mencionado la presencia de otros cuatro hondureños que, al igual que él, habrían viajado engañados mediante ofertas laborales. López, quien tiene dos hijos adultos, vivía solo en una residencial del sector Satuyé, en La Ceiba. Su caso se suma a la preocupación por las redes de reclutamiento que, según las denuncias, utilizan ofertas de empleo para captar a personas que terminan vinculadas al conflicto armado.
En un informe actualizado divulgado este martes, la Secretaría de Relaciones Exteriores contabilizó 32 casos documentados de hondureños afectados por redes de reclutamiento engañoso relacionadas con la guerra entre Rusia y Ucrania. De ese total, nueve ciudadanos han sido retornados al país, 10 continúan desaparecidos y tres han perdido la vida, mientras la familia de Mario Roberto López López espera que las autoridades esclarezcan su situación.