El hombre de la moto: el momento que cambió toda la operación en Corinto
Fue una emboscada mortal. El expediente fiscal revela cómo se movieron los sospechosos, quiénes tenían funciones dentro del plan, y por qué la captura de alias “El Cacique” habría desatado el ataque que dejó cinco policías asesinados en Corinto, Omoa
- Actualizado: 15 de junio de 2026 a las 13:59 -
La operación empezó alrededor de las 3:00 de la madrugada del 21 de mayo de 2026, cuando varios de los involucrados comenzaron a reunirse en San Pedro Sula. Según el requerimiento fiscal, el objetivo era llegar hasta una vivienda en Corinto, Omoa, donde permanecían ocultos 300 kilos de cocaína.
La droga, de acuerdo con la investigación, pertenecía a Heber Noé Argueta Zavala, alias “El Cacique”, señalado como líder de una estructura criminal que operaba en una zona estratégica del norte del país, cerca de la frontera con Guatemala.
El requerimiento fiscal sostiene que la operación se presentaría como una compra del cargamento, pero el Ministerio Público plantea que detrás de esa negociación había otros intereses relacionados con el control de la droga y la captura de alias “El Cacique”. En la foto: despliegue militar tras masacre de los policías
La planificación no habría sido improvisada. Según el requerimiento, alias “El Viejón” sería el supuesto comprador; “El Doctor” verificaría la calidad de la cocaína; “Melo” se encargaría del transporte; “El Negro” coordinaba movimientos; y “El Flaco” habría servido como enlace con testigos protegidos. En la foto: despliegue militar tras masacre de los policías
Los participantes se movilizaron hacia Omoa en distintos vehículos. Durante el trayecto, de acuerdo con la Fiscalía, continuaron las comunicaciones para coordinar la llegada hasta la vivienda donde supuestamente estaba almacenado el cargamento. En la foto: despliegue militar tras masacre de los policías
La vivienda objetivo estaba en un sector rodeado de vegetación y caminos complicados. Para los investigadores, la ubicación no era casual: Corinto ha sido considerado un punto estratégico por su cercanía a la frontera con Guatemala, que la conecta con rutas usadas por estructuras dedicadas al tráfico de drogas.
Aproximadamente a las 7:30 de la mañana, varios agentes de la Dipampco ingresaron a la propiedad, mientras otros permanecían cerca. Según la versión fiscal, la escena fue asegurada y alias “El Cacique” estaba bajo control. En la foto: despliegue militar tras masacre de los policías
La acusación señala que un hombre armado llegó al sector en una motocicleta. Su presencia marcó el quiebre de la operación. Según el expediente, se dirigió hacia uno de los vehículos vinculados al operativo y abrió fuego contra sus ocupantes.
Tras ese primer momento, más hombres armados comenzaron a concentrarse alrededor de la vivienda. Para la Fiscalía, no fue una reacción improvisada, sino una respuesta preparada para impedir la captura de alias “El Cacique”, quien ha sido identificado como Heber Noé Argueta Zavala.
Cuando los agentes intentaban salir con el supuesto líder criminal bajo custodia, comenzó el ataque principal. Los disparos llegaron desde distintos puntos y la vegetación, la montaña y el conocimiento del terreno favorecieron a los atacantes.
El requerimiento fiscal identifica a varios sospechosos vinculados al ataque. Según la tesis del Ministerio Público, el propósito era evitar que Argueta Zavala fuera capturado y proteger el cargamento de droga localizado en la zona.
La emboscada dejó muertos al subcomisionado Lester Josué Amador Herrera y a los agentes Leonel Alejandro Valdez Núñez, Dailin Francisco Elvir Quintanilla, Nels Makley Eguigure Benavides y Emerson Josué Canales Fúnez.
Según las investigaciones, integrantes de la estructura criminal retiraron los cuerpos de los agentes caídos y los trasladaron a distintos puntos de la comunidad. Para la Fiscalía, esta acción buscaba retrasar la búsqueda y complicar la reconstrucción del ataque.
A las 4:05 de la tarde fue localizado el cuerpo desmembrado de Nels Makley Eguigure Benavides en una zona montañosa sobre la ruta hacia la aldea García. El hallazgo confirmó los peores temores de los equipos de búsqueda.
Horas después fueron encontrados los cuerpos del subcomisionado Amador Herrera y de los agentes Valdez Núñez, Elvir Quintanilla y Canales Fúnez. Según el expediente, estaban ocultos entre vegetación y hojas, con múltiples heridas de arma de fuego.
La investigación documenta que durante el enfrentamiento murieron Oscar Eduardo Rivera Sabillón, de 17 años, y Frelin Naún Ventura Rivera, de 27. Otros participantes resultaron heridos y, según la Fiscalía, fueron trasladados hacia Guatemala.
La Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida Regional del Norte informó que obtuvo auto de formal procesamiento con prisión preventiva contra los dos primeros sospechosos vinculados al asesinato de los cinco agentes de la Dipampco.
La resolución judicial establece que ambos procesados enfrentarán la causa por cinco delitos de asesinato y asociación para delinquir. La autoridad ordenó que permanezcan recluidos en la Penitenciaría Nacional de Támara mientras continúa la investigación.