Jonathan, la tortuga que desafía al tiempo con 194 años de edad
Jonathan, la tortuga gigante de Santa Elena, alcanzó los 194 años y fue reconocida como ICON por Guinness World Records
- Actualizado: 24 de junio de 2026 a las 14:58 -
Pocos seres vivos pueden presumir haber sido testigos de casi dos siglos de historia. Jonathan, la famosa tortuga gigante que habita en la isla de Santa Elena, volvió a captar la atención internacional al alcanzar los 194 años de edad estimada y recibir un nuevo reconocimiento por parte de Guinness World Records.
La organización lo distinguió en 2026 con la categoría ICON, una mención reservada para personajes, figuras y poseedores de récords cuyas historias han dejado una huella significativa a nivel global. En el caso de Jonathan, su extraordinaria longevidad lo convirtió en una auténtica leyenda viviente.
Además de este reconocimiento especial, Guinness World Records mantiene a Jonathan como el animal terrestre vivo conocido más longevo del planeta y como el quelonio más viejo del que existe constancia documentada.
Aunque oficialmente se calcula que nació alrededor de 1832, los expertos consideran que su verdadera edad podría ser incluso mayor. La estimación se basa en registros que indican que cuando llegó a Santa Elena en 1882 ya era un ejemplar adulto.
Debido a que las tortugas gigantes requieren varias décadas para alcanzar la madurez, los especialistas concluyen que Jonathan tenía al menos 50 años cuando fue trasladado desde Seychelles hasta la isla británica ubicada en el Atlántico Sur.
Desde entonces ha vivido en Plantation House, la residencia oficial del gobernador de Santa Elena. Allí comparte los jardines con otras tortugas y se ha convertido en uno de los habitantes más emblemáticos y queridos del territorio.
Su historia trasciende el ámbito biológico. Con el paso de los años, Jonathan se transformó en un símbolo de identidad para los habitantes de la isla. El gobernador Nigel Phillips destacó que la tortuga forma parte de la memoria colectiva local y representa una pieza fundamental de la cultura de Santa Elena.
La dimensión histórica de su vida resulta difícil de imaginar. Jonathan nació antes del inicio de la era victoriana y antes de que existieran monumentos tan conocidos como la Torre Eiffel de París o el Puente de la Torre de Londres. También fue testigo de la llegada de la electricidad, los automóviles, la televisión e incluso la conectividad digital a la isla.
A pesar de su avanzada edad, los veterinarios aseguran que mantiene una condición general estable. Aunque perdió el sentido del olfato y sufre problemas de visión asociados a cataratas, conserva el apetito, escucha adecuadamente y continúa desarrollando sus actividades cotidianas. Su excepcional longevidad también ha despertado el interés de la comunidad científica. Investigadores estudian actualmente su ADN con la esperanza de identificar factores biológicos que puedan ayudar a explicar cómo ha logrado vivir tanto tiempo, aunque hasta ahora no se han publicado conclusiones definitivas.
Mientras la ciencia intenta descifrar el secreto de su larga vida, Jonathan sigue sumando capítulos a una historia única. A sus 194 años, la tortuga gigante no solo ostenta récords mundiales, sino que también se ha convertido en un símbolo de supervivencia y asombro para generaciones enteras alrededor del planeta.