Del terremoto en Haití a los Dove Awards, la historia de fe de Cales Louima
Comenzó de cero tras sobrevivir a una de las mayores catástrofes humanitarias. Años después Dios lo llevó a escenarios internacionales y su nominación junto a Christine D'Clario.
- Actualizado: 11 de octubre de 2026 a las 13:20 -
Hay historias que nos recuerdan que, incluso cuando todo parece perdido, la fe puede darnos las fuerzas para levantarnos y volver a soñar. La del cantante y compositor cristiano Cales Louima es una de ellas.
Antes de llegar a escenarios internacionales, Cales Louima sobrevivió a uno de los terremotos más devastadores de la historia. Una tragedia que cambió el rumbo de su vida, pero que no logró arrebatarle su fe ni el propósito que Dios tenía preparado, tal como él lo ha expresado.
Louima nació y creció en Haití, en una familia cristiana y desde pequeño descubrió su amor por la música, una pasión que llevaba en las venas, pues sus padres se habían conocido en el coro de la iglesia.
A los ocho años ya participaba en el coro de su escuela y en la iglesia, mientras que a los diez comenzó a escribir sus primeras canciones, sin imaginar que aquel talento se convertiría en su mayor refugio.
Su niñez también estuvo marcada por dificultades, sus padres se separaron cuando apenas tenía unos meses de nacido y creció bajo el cuidado de su papá, mientras que su madre migró a República Dominicana.
A pesar de las dificultades, Cales tenía sueños y planes para su futuro en Haití, pero todo cambió la tarde del 12 de enero de 2010, cuando un terremoto de magnitud 7.0 sacudió el país y provocó una de las mayores catástrofes humanitarias de la historia reciente.
Aquella tarde había salido de clases y decidió quedarse en casa de una tía a esperar a que su padre saliera del trabajo. "Nunca habíamos sentido algo así, en segundos el suelo comenzó a moverse con una fuerza brutal, la casa se movió hacia atrás, nos tiró con todo, cama, nevera, televisión y luego fue como si nos vomitara. Perdimos la noción del tiempo", relató.
Aunque la casa resistió y ninguno de sus familiares resultó herido, al salir encontraron un panorama desolador, con calles cubiertas de polvo, personas heridas que pedían auxilio y gritos que llegaban desde distintos lugares, mientras poco a poco comprendían la magnitud de lo que acababa de ocurrir.
Una de las tantas historias dolorosas que recuerda, es que los cementerios llegaron a quedarse sin espacio para las víctimas y hubo cuerpos que fueron trasladados en camiones para ser incinerados.
Continuar sus estudios en Haití era casi imposible, por lo que su papá decidió que él y sus hermanos viajaran a República Dominicana para vivir con su mamá.
En marzo de 2010 llegó a República Dominicana con el corazón lleno de incertidumbre. En una entrevista con un programa local, recordó que mientras viajaba hacia Santo Domingo, llegó a sentir que ya no valía la pena seguir intentando alcanzar sus sueños.
Sus primeros meses tampoco fueron sencillos, vivía en una casa humilde con piso de tierra y tuvo que enfrentarse a un nuevo idioma. Sin embargo, en medio de aquella tristeza encontró una guitarra, le colocó cuerdas y comenzó a tocarla durante las noches y madrugadas, dejando que las palabras que no podía expresar de otra manera se convirtieran en canciones.
Con el tiempo, Cales comprendió que el terremoto le había arrebatado muchas cosas, pero no su deseo de servir a Dios a través de la música. “Un terremoto puede matar el cuerpo o un sueño, pero jamás un propósito”, expresó al recordar aquella experiencia, convencido de que incluso los momentos más difíciles pueden convertirse en parte de un camino que todavía no alcanzamos a comprender.
Mientras escribía nuevas alabanzas, también fue aprendiendo español mediante la lectura de la Biblia, la música y las películas, hasta comenzar a componer en un idioma que años después le permitiría conectar con miles de personas.
Poco a poco comenzaron a abrirse nuevas oportunidades y en 2016 logró consolidar un equipo musical con el que empezó a trabajar en sus primeras producciones, dando paso a una carrera que lo llevaría más allá de República Dominicana.
En ese camino también conoció a Luisa Artiles, una comunicadora dominicana con quien contrajo matrimonio en diciembre de 2019 y que se ha convertido en uno de sus mayores apoyos. Juntos han formado una hermosa familia y son padres de una bella niña que llegó a sus vidas en 2022.
Entre sus primeros trabajos destaca el álbum Excelso, que incluye alabanzas como “Cielos abiertos”, “Quiero ver tu gloria” y “Aquí estoy”, con las que comenzó a ser conocido y en las que comparte su manera de entender la adoración, como una expresión de amor, gratitud y entrega a Dios.
Su discografía continuó creciendo con producciones como "Diseño, Existencia y Origen", "Un día a la vez" y los dos volúmenes de Salmos, en los que convirtió conocidos pasajes bíblicos en alabanzas como “Solo no estoy”, “Mírame” y “Bendeciré”.
Más recientemente, en septiembre de 2026, estrenó Vertical, un álbum con letras muy personales que incluye alabanzas como “Quédate tú”, que invita a reflexionar sobre la búsqueda del éxito y los reconocimientos, recordando que de nada sirve ganarlo todo si en el camino se pierde la comunión con Dios.
A medida que sus alabanzas comenzaron a llegar a nuevos públicos, también surgieron oportunidades de colaborar con reconocidos exponentes de la música cristiana como Lilly Goodman, Alex Zurdo, Christine D'Clario, Génesis Colón y Matty Martínez, entre otros. En marzo de este año Marcos Witt también lo invitó a interpretar “Enciende una luz” durante un concierto en Nicaragua.
También ha tenido la oportunidad de realizar presentaciones en países como El Salvador, Nicaragua, Guatemala, México, Estados Unidos, Venezuela, Cuba, Perú y Ecuador.
Y así, aquel joven que una tarde de 2010 vio como los ilusiones que tenía para su vida se derrumbaban, llegó figurar entre los nominados a los Dove Awards en 2026, uno de los reconocimientos más importantes de la música cristiana, en la categoría de Canción del Año en Español por “Mi necesidad”, junto a Christine D'Clario.
“Dios es experto sacándote de la última fila y sentándote en la primera”, compartió al expresar su agradecimiento con Dios por todo lo que ha hecho en su vida y por convertirse en el primer artista haitiano en estar nominado en los Dove Awards, donde tuvo una presentación especial junto a D'Clario.
Hoy, más de 16 años después de aquella tragedia, su voz continúa llevando un mensaje de fe y esperanza a través de alabanzas que invitan a recordar que, incluso después de los días más oscuros, es posible volver a empezar de nuevo de la mano de Dios.