Escándalo: Siete partidos del Mundial 2026 bajo sospecha de manipulación
El Mundial 2026 enfrenta ahora una fuerte controversia tras revelarse un informe que encendió las alarmas sobre la integridad de la competición.
- Actualizado: 23 de julio de 2026 a las 15:29 -
Escándalo. Un organismo independiente lanzó siete aletas por posibles arreglos de partidos en el Mundial 2026 .
Lo que parecía haber sido uno de los Mundiales más exitosos de la historia comienza a verse envuelto en una inesperada controversia. Una investigación publicada por el portal estadounidense The Athletic, perteneciente al diario The New York Times, reveló que durante la Copa del Mundo de 2026 se emitieron siete alertas relacionadas con posibles riesgos de manipulación de partidos.
La información surge a partir de un informe elaborado por el Grupo de Copenhague, una red internacional independiente especializada en la prevención, detección y combate de la manipulación de competiciones deportivas.
Este organismo fue el encargado de supervisar la integridad de los 104 encuentros disputados durante el Mundial que terminó con España levantando el título de campeón.
De acuerdo con el resumen de conclusiones difundido por el Consejo de Europa, todos los partidos fueron sometidos a un monitoreo permanente, aunque 15 encuentros recibieron una vigilancia reforzada debido a patrones considerados inusuales, especialmente durante la última jornada de la fase de grupos, donde varios equipos definían su clasificación a las rondas eliminatorias.
El informe señala que durante toda la competición se emitieron siete "avisos amarillos", el nivel más bajo dentro del sistema de alertas del Grupo de Copenhague, además de investigarse doce controversias importantes relacionadas con posibles riesgos para la integridad deportiva.
Aunque una alerta amarilla no constituye una prueba de manipulación, sí representa un indicador suficiente para que los especialistas realicen un análisis mucho más profundo de los acontecimientos registrados tanto dentro como fuera del terreno de juego.
El hecho que llamó la atención de los investigadores fue la tarjeta roja mostrada al mediocampista sudafricano Themba Zwane en el minuto 84 del compromiso
Según las fuentes consultadas por The Athletic, la expulsión coincidió con movimientos de apuestas considerados fuera de lo habitual, lo que provocó que el partido fuera incluido entre los casos analizados por el organismo independiente.
Otro de los encuentros bajo observación fue el empate sin goles entre España y Cabo Verde durante la fase de grupos. En este caso, el foco de atención se centró en la plataforma estadounidense Polymarket, un mercado de predicciones basado en criptomonedas, donde se registraron aproximadamente 4.8 millones de dólares en apuestas relacionadas con la posibilidad de que España no consiguiera la victoria
Finalmente, el encuentro concluyó con un inesperado empate 0-0, resultado que benefició a quienes apostaron por ese escenario y despertó el interés de los investigadores especializados en integridad deportiva.
El informe también hace referencia al partido entre España y Arabia Saudita, correspondiente igualmente a la fase de grupos. Aunque la selección española terminó imponiéndose con autoridad por 4-0, uno de los momentos que generó dudas fue la revisión del VAR para anular un gol anotado por Ferran Torres
La decisión tardó alrededor de tres minutos y medio, un tiempo considerado inusualmente largo para una jugada de este tipo. Si bien finalmente el tanto fue invalidado conforme al reglamento, la extensa revisión fue incluida entre los episodios examinados por el Grupo de Copenhague debido a las fluctuaciones detectadas en los mercados de apuestas durante ese lapso.
Sin embargo, el episodio que más llamó la atención de los investigadores fue el relacionado con el delantero estadounidense Folarin Balogun.
El atacante recibió una tarjeta roja durante el partido de dieciseisavos de final frente a Bosnia y Herzegovina, lo que en principio significaba que quedaría suspendido para el siguiente encuentro de Estados Unidos frente a Bélgica.
De acuerdo con la investigación, ese mismo 2 de julio la plataforma Polymarket abrió un mercado de predicciones con la pregunta: "¿Jugará Folarin Balogun contra Bélgica?". La existencia de ese mercado resultó especialmente llamativa porque, según el informe, no se abrieron mercados similares para ninguno de los otros catorce futbolistas expulsados durante todo el campeonato.
La controversia aumentó cuando el Comité Disciplinario de la FIFA confirmó el 5 de julio que la sanción del delantero había sido suspendida, permitiéndole disputar el siguiente compromiso. Según las fuentes citadas por The Athletic, la decisión se produjo después de la intervención del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un hecho que generó numerosas preguntas sobre la independencia de los procesos disciplinarios durante la competición.
A pesar de todas estas observaciones, las conclusiones oficiales difundidas por los distintos organismos no fueron completamente coincidentes. El Grupo de Trabajo de Integridad de la FIFA, integrado por representantes de la propia FIFA, el Grupo de Copenhague y el Consejo de Europa, publicó un informe en el que afirmó que no había identificado "ninguna actividad de apuestas sospechosa ni indicios de manipulación de partidos" en ninguno de los encuentros disputados durante la Copa del Mundo.