La dura confesión de Messi sobre su padre y la última vez que lo miró jugar
Lionel Messi atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su vida tras la muerte de su padre, Jorge Messi, a los 68 años en Rosario.
- Actualizado: 08 de agosto de 2026 a las 13:56 -
Antes de los títulos, los Balones de Oro y la gloria mundial, Lionel Messi fue simplemente un niño de Rosario acompañado por su padre. Jorge Messi trabajaba durante largas jornadas y, al mismo tiempo, tuvo un papel decisivo en los primeros pasos futbolísticos de su hijo. FOTOS REDES Y EFE.
Messi siempre habló de Jorge con una cercanía especial. En una entrevista recordó que su padre trabajaba todo el día y que, pese a las dificultades económicas de la familia, nunca les faltó lo necesario. Para Leo, aquella educación marcó la persona que terminó siendo dentro y fuera de la cancha.
Jorge no solamente fue el padre de Messi: también fue su entrenador en los primeros años. Cuando Leo comenzó a destacar en el fútbol infantil de Rosario, su padre ya había entendido que había algo diferente en aquel niño. Jorge llegó a dirigir la categoría en la que jugaba su hijo y años después recordó que prácticamente todo lo bueno del equipo pasaba por él.
Messi contó que, cuando era niño, podía marcar cuatro goles y aun así Jorge encontraba algo que criticarle. “Para mi viejo nunca juego bien”, recordó Leo años después. Lejos de tomarlo como un obstáculo, Messi explicó que esas críticas lo impulsaban a querer superarse en el siguiente partido.
Para Messi, Jorge fue una figura fundamental durante su formación. Su padre estuvo presente cuando apareció el problema de crecimiento que amenazaba con complicar su futuro deportivo y buscó alternativas para que Leo pudiera continuar con el tratamiento.
Messi ha contado que creció en una familia de clase obrera y en un barrio modesto de Rosario. Jorge trabajaba en Acindar, mientras la familia hacía esfuerzos para salir adelante. Leo siempre ha señalado que de aquella etapa se llevó algo más importante que cualquier riqueza: el valor del trabajo y la humildad.
Cuando Messi era niño, su familia descubrió que necesitaba un tratamiento de crecimiento costoso. Jorge buscó la manera de financiarlo y, cuando la situación económica hizo cada vez más difícil mantenerlo, apareció la posibilidad de viajar a Barcelona. Ese viaje terminaría cambiando para siempre la historia de Leo.
La relación entre Messi y Jorge no terminó cuando Leo dejó de ser un niño. Su padre continuó siendo una de las personas más cercanas a él. Incluso años después, Messi contó que Jorge era una persona con la que hablaba mucho y una figura a la que recurría después de los partidos.
Jorge podía ser exigente con Leo. Messi recordó que pocas veces escuchaba de su padre que había jugado bien. Esa exigencia, sin embargo, terminó formando parte de la mentalidad competitiva de un futbolista que siempre buscó mejorar, incluso después de convertirse en una estrella mundial.
Cuando Messi viajó a España siendo adolescente para probar suerte en Barcelona, Jorge tuvo un papel decisivo. El traslado no fue simplemente una aventura deportiva: implicaba que un niño dejara Rosario para intentar cumplir un sueño lejos de su familia. Jorge estuvo a su lado durante aquella etapa crucial.
Jorge Horacio Messi fue una de las personas que más acompañó el camino de Lionel desde Rosario hasta Barcelona y, posteriormente, hasta la cima del fútbol mundial. Trabajador, padre, entrenador y representante, su historia quedó inevitablemente ligada a la del futbolista argentino.
En noviembre de 2025, Jorge Messi estuvo presente para ver jugar a su hijo, Lionel, una vez más, nadie se imaginó que sería la última vez.