Futbolista confiesa el infierno que vive por esta razón: "Cambiaría todo..."
El jugador argentino reconoció que no sabe si podrá volver a jugar profesionalmente y reveló su adicción a las apuestas.
- Actualizado: 26 de agosto de 2026 a las 09:56 -
El futbolista argentino rompió el silencio sobre su ludopatía, una deuda de 50 mil dolares y el impacto que el juego tuvo en su familia, su economía y su carrera. “Esto es una droga”, reconoció.
Jonatan Gómez, de 36 años, decidió contar públicamente el drama que atraviesa por su adicción al juego. En la entrevista con Roberto Caferra se mostró visiblemente afectado al repasar las consecuencias que la ludopatía tuvo en su vida. Crédito: MargaTV / Roberto Caferra.
Ante la pregunta directa sobre si se considera una persona adicta al juego, Gómez respondió afirmativamente. Explicó que su problema comenzó con los juegos online y que, con el tiempo, dejó de tener control sobre las apuestas.
Gómez situó el inicio de su adicción en 2020, después de regresar del fútbol brasileño para incorporarse a Argentinos Juniors. Según su relato, comenzó a jugar online a partir del contacto con un compañero que utilizaba páginas clandestinas.
El mediocampista contó que comenzó principalmente con juegos de casino virtual. Según explicó, las primeras experiencias fueron positivas, algo que terminó alimentando la ilusión de que podía seguir ganando. “Yo jugaba a la ruleta”, relató.
Gómez describió una dinámica que, según su experiencia, lo atrapó progresivamente: al principio obtenía resultados favorables y después comenzaban las pérdidas. Esa sucesión hizo que aumentara su implicación con el juego.
Una de las frases más fuertes de su testimonio fue su comparación de la ludopatía con una adicción. Gómez advirtió que el juego puede convertirse en una dependencia silenciosa porque una persona puede estar conversando con alguien mientras continúa apostando desde el teléfono.
El argentino reconoció que las apuestas no solamente afectaron su actividad profesional. Según contó, comenzaron a modificar su estado de ánimo, su comportamiento cotidiano y la relación con las personas que tenía cerca.
Gómez explicó que algunos amigos comenzaron a advertir que él estaba físicamente presente, pero mentalmente ausente. Ahora, durante su recuperación, intenta reconstruir esos vínculos que se habían deteriorado durante la etapa más dura de su adicción.
El futbolista contó que su comportamiento comenzó a preocupar a su esposa, quien le preguntaba qué le estaba pasando. Gómez reconoció que la irritabilidad y el aislamiento provocados por el juego terminaron dañando su relación familiar.
La frase que resume su testimonio llegó cuando Gómez habló de las consecuencias generales de la adicción: “Perdí todo. Yo hoy perdí todo”. Explicó que el daño no se limita al dinero, sino que también involucra el miedo, la familia y su futuro profesional.
El futbolista reconoció que llegó a acumular una deuda de 50 mil dólares con una plataforma clandestina de apuestas. A partir de esa deuda, Gómez denunció posteriormente haber sufrido amenazas y extorsiones.
Según la denuncia y su propio relato, la situación escaló hasta la firma de cuatro pagarés por un total de 505 mil dólares. Gómez afirmó que lo ocurrido estuvo acompañado de amenazas de muerte. La causa judicial, sin embargo, tuvo un giro: el fiscal Aquiles Balbis desestimó la denuncia por extorsión y se abrió además una investigación sobre un posible falso testimonio.
Al hablar de su familia, Gómez se quebró al recordar a sus hijos. Contó que cuando va a verlos ellos lloran y le preguntan por qué su padre se va. “Cambiaría todo por tener paz y que mis hijos me vean feliz”, resumió Gómez sobre el momento que atraviesa.
Gómez aseguró que llevaba aproximadamente cuatro meses sin apostar y que se encontraba bajo tratamiento, medicado y con control profesional. Su esposa también lo ayuda a controlar el uso del teléfono y a evitar recaídas.