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Los mininos necesitan beber agua en abundancia

Sus amos deben ingeniárselas para que estos ingieran líquidos

Los mininos son muy sensibles a padecimientos urinarios.
Los mininos son muy sensibles a padecimientos urinarios.

Redacción

Los gatos no son buenos bebedores de agua, sin embargo, la ingesta generosa de este líquido es muy importante para su salud, por eso los dueños deben animarlos a beber suficiente líquido y echar mano de trucos.

“Los gatos son muy dados a las enfermedades del tracto urinario, por ejemplo, a las piedras en la vejiga o en los riñones”, dice Tina Hölscher, de la organización alemana Aktion Tier (Acción Animal).

Se dan más en los machos que en las hembras por la uretra larga y estrecha.
Y aunque la escasez de líquido no sea el único factor y juegue un papel importante, también el sobrepeso o las infecciones, lo cierto es que cuanto menos beban los felinos mayor es el riesgo.

Los expertos se refieren con las siglas FLUTD a las enfermedades del tracto urinario, explica Astrid Behr, de la Asociación de Veterinarios en Ejercicio de Alemania.
De momento no hay una respuesta a la incógnita de por qué los gatos beben tan poco.
Elke Deininger, de la Academia para la Protección Animal de Alemania, explica una teoría: los gatos caseros siguen teniendo seguramente una carga genética de su antepasado, el gato salvaje africano. Como habitante del desierto, este animal estaba acostumbrado a la escasez de agua y no ingería tanta.

Cuidados. La necesidad de un gato adulto es de unos 50 a 60 mililitros por día y kilo de peso, dice Astrid Behr. Así, un gato de cinco kilos requeriría entre 250 y 300 mililitros diarios; pero también es difícil saber lo que beben exactamente.

Algunos beben de lugares sin que nadie se dé cuenta, como del grifo o de la bañera, de tiestos con plantas o del baño. Los que salen a la calle, además, encuentran otros lugares.
Quien piense que su gato no llega a beber lo que debe tiene que hacer una cosa: darle de comer latitas.

“Contienen aproximadamente un 80% de agua, por lo que con ellas ya están tomando una parte del líquido que necesita”, explica la veterinaria Hölscher. En el caso del pienso seco, el porcentaje de humedad en él es solo de entre el 10 y el 20%.

A muchos gatos no les gusta que el comedero y el bebedero estén juntos, por lo que lo mejor es que haya una distancia entre ellos. También se desconoce hoy día por qué.
“Pero se sospecha que tiene que ver con su comportamiento de caza en el pasado. Entonces tampoco había un agujero con agua junto a la presa”, indica.

Otra de las cosas a cuidar es la limpieza del bebedero y que no huela a comida.
“No hay que intercambiar los boles del pienso y del agua”, aconseja Elke Deininger, y lo mejor es que los boles sean de cristal, porcelana o acero inoxidable porque así se podrán mantener libres de olores. “Lo mejor es colocar varios cuencos”, aconseja Tina Hölscher, y hacerlo en lo posible en los lugares favoritos del gato. “Solo hay que observar al animal”, recomienda Astrid Behr.

Si ve que siempre intenta beber de un determinado tiesto, ese lugar puede convertirse en un bebedero. Hay gatos a los que les gusta más el agua reposada que fresca. Y aunque lo ideal es cambiarla con frecuencia, en estos casos se puede hacer con un poco menos para que beba, eso le dañará menos que no beber.

Si la bañera es el lugar predilecto del gato para beber agua, después de cada baño que tome, con la superficie bien limpia para que no chupe restos de jabón, se le puede dar de beber ahí.

Leche para gatos

A los mininos les encanta la leche, pero algunos no toleran la leche “normal”.
Estos carecen de una encima que divide la lactosa”, explica Behr, y la diarrea es la consecuencia por lo general. La leche del supermercado sin lactosa es una buena opción entonces.

Pero en ese caso hay que contar la leche como alimento, por lo que hay que reducir la cantidad diaria de comida que se da al felino.