Nuevos rumores de que algo anda mal parecen salpicar la aparente felicidad de recién casados de Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock.
El martes, varios medios de comunicación sudafricanos, informaron que los “felices” esposos principescos están disfrutando de su luna de miel pero en distintos hoteles.
La nueva princesa monegasca ha sido la única que ha descansado en la majestuosa suite de 450 metros cuadrados divididos en dos niveles, piscina, terraza y salón privado con vistas al Océano Índico del The Oyster Box, mientras que el príncipe se ha alojado en el hotel Hilton, situado en el centro de Durban.
Escándalo
Esta noticia hizo saltar todas las alarmas y ha sido el padre de Charlene, Michael Wittstock, quien ha explicado al diario sudafricano Die Burger la causa de esta separación: “la sesión del Comité Olímpico Internacional se celebró en el hotel Hilton y comenzaba a las siete de la mañana. Alberto se quedó allí para no tener problemas con el tráfico” y añadió que “ninguna de las historias escandalosas que se están contando son ciertas. La prensa sudafricana debería apoyar a Charlene en vez de difundir rumores”. Si nos basamos en estas declaraciones, el monarca y Charlene únicamente pasaron una noche separados”.
Una vez finalizados sus actos oficiales en Sudáfrica, el matrimonio podría haber comenzado su luna de miel en un destino secreto para alejarse de tanto falso rumor.