Hace diez años, en el estudio número 7 de la Fox en Sidney, música, purpurina y magia flotaban por el aire en el rodaje de Moulin Rouge. Dos enamorados giraban en una escalera de caracol, al ritmo de una original versión de Your Song de Elton John y bajo una lluvia de corazones de plata. Ella, la estrella del momento, era una actriz australiana que hasta entonces había llevado una carrera de infarto y que con ese papel, el de Satine, la cortesana más famosa del París de principios del siglo XX, se estaba convirtiendo en una de las caras más conocidas de mundo. Nicole Kidman había alcanzado el cielo.
Hoy, en ese mismo edificio de la productora americana se recogen los decorados del título del año: Australia. Al echar un vistazo, uno puede montarse su propia película: “Darwin”, 1939. En los jardines de la mansión del gobernador se está celebrando un baile. Damas y caballeros de la alta sociedad danzan sobre una tarima de madera colocada en el césped. Alrededor de la pista, en mesas alumbradas con farolillos de papel, abundan las botellas de champán. Una aristócrata inglesa, con un vestido de cola de color rojo e inspiración asiática y una gardenia adornando sus cabellos ondulados, busca a su amado entre la multitud. Por esta razón, Sarah Ashley, Nicole Kidman, emprende el papel de su vida junto a Hugh Jackman dejando inmortalizado el mundo australiano en el filme “Australia”.
Logró ambos sueños
Pero para Nicole Kidman no sólo hizo una película de su tierra amada, Australia sino también cambió su figura por un pecho más pronunciado, así como mejillas y labios demasiado generosos para una mujer tan esbelta. Pues a los 41 años, Nicole hizo realidad su deseo de ser madre biológica con el nacimiento de Sunday Rose y la tercera en total con su actual pareja el cantante Keith Urban. Ante la imposibilidad de llevar adelante un embarazo y después de sufrir la terrible experiencia de un aborto, ella y su ex Tom Cruise, adoptaron a Issabella y Connor, hoy dos adolescentes.
Una vida en el cine
Al repasar su trayectoria no se sabe bien si lleva una existencia de cine o se ha dedicado a seguir el guión de la película de su vida. Después de dar el salto a Hollywood desde su Australia natal en 1989 con “Calma total”, el destino, la suerte o el karma más cinematográficos entraron en juego.
La Nochebuena de 1990, con 23 años, se casó en secreto con su compañero de reparto, la estrella más famosa del momento: Tom Cruise.
Ella era una chica a la que se la veía agobiada rodeada de celebrities. Pero maduró. Junto a su nuevo marido, Nicole despegó y se abrió camino tímidamente hacia el éxito. Muchos eran los que pensaron que era una luz a la sombra de un astro demasiado grande para ella. Y acertaron. Con sólo un par películas de Hollywood a sus espaldas, no era realmente conocida.
En 1998, hizo su aparición en Broadway, con la obra “The Blue Room”. La crítica alabó su actuación, los matices de su representación, su falta de interés por acaparar el protagonismo. Mientras tanto, Baz Luhrmann ya pensaba en cómo convencer a la actriz para que aceptara el papel de Moulin Rouge. Lo hizo enviándole rosas rojas y una nota a su camerino. Decía: “!Canta, baila y muere!”.
Aunque tenía algo más que hacer antes de meterse de lleno en el mundo del cabaret. En 1999, se estrenó una de las películas más importantes de su carrera y, sin duda, punto de inflexión en su vida personal: “Eyes Wide Shut”.
Nicole y Tom entraron en una crisis matrimonial, propiciada, según los rumores, por la evidente superioridad profesional de ella en todos y cada uno de los planos que compartieron.
El estreno de Moulin Rouge en 2001 coincidió con el aumento imparable del caché de la pelirroja y el fin del matrimonio Kidman-Cruise.
Aparece su principe azul
Cuando Keith Urban se cruzó en su camino todo empezó a ir bien. “No creía posible encontrar a alguien con quien compartir un amor tan sincero y profundo.
Esta vez he evolucionado”, confiesa. Tanto así que dentro de sus votos y su lema de matrimonio del día a día es que ninguno de los dos pueden estar separados por más de cinco días.
Esposa, madre y estrella. Ya ha encontrado el equilibrio perfecto. Volcada en su último papel en el musical Nine, Nicole Kidman vuelve a casa todas las noches, “a mí, Keith me ha dado un hogar, me ha dado una vida”. Sí, una vida de cine que continúa en pleno rodaje.
Mini perfil
Nombre: Nicole Mary Kidman
Nació: 20 de junio de 1967
Estado civil: casada con Keit Urban
Hijos: Issabella Jane, Anthony Connor y Sunday Rose.
Nació: en Hawai, Estados Unidos, pero es hija de australianos y tiene doble nacionalidad.
Filmografía: más de 40 películas.
Premios: 1 Oscar y 3 Globos de Oro.
Título: Embajadora de la Buena Voluntad del Fondo de las Naciones Unidas para Mujeres, UNIFEM.