24/11/2025
10:03 PM

Marcar los límites

Ejercer la autoridad con los niños desde pequeños es necesario para evitar que éstos crezcan sin dirección

    Hay cosas que cambian para bien y otras para mal. Según expertos, el que los papás ya no ejerzan con sus hijos la autoridad, como lo hacían antes, ha provocado que los niños de ahora sean berrinchudos, agresivos, caprichosos y con poca tolerancia a la frustración.

    La psicoterapista Patricia Juárez comenta que ahora los padres ya no le ponen límites a sus hijos y esto ha causado que estén a merced de sus caprichos.

    En la actualidad, no es extraño observar que un hijo le grite, conteste groseramente, o le falte al respeto a sus papás, asegura.

    “Llega un momento en que son los hijos quienes llevan la batuta y ordenan qué hacer”, advierte Juárez Badillo, también autora de “Padres Buenos, Padres Malos. Niños Felices Educados con Límites” (Editorial Grijalbo).

    Para contrarrestar esta situación, indica, es necesario que los padres sean estrictos con las reglas. No deben tener miedo de aplicar castigos, aunque es muy importante no confundir ejercer autoridad con ser violentos. “No significa que existan gritos y sombrerazos, de hecho las reglas se pueden aplicar con mucho amor”, subraya.

    A los papás les afecta que los pequeños sean caprichosos, pero al final de cuentas los más perjudicados son ellos mismos.

    “Los niños sin límites no tienen una dirección y al no tener una dirección pueden ser presa fácil de ambientes peligrosos”, precisa.

    En etapas adultas pueden ser víctima de las drogas y ser parte de grupos donde destaque la agresividad. Además, pueden convertirse en personas inadaptadas porque la sociedad se rige por medio de reglas.

    NIÑOS DE 0 A 3 AÑOS

    En esta etapa los límites deben estar enfocados a que aprendan el significado de la palabra no, al manejo de los berrinches y al establecimiento de rutinas.

    NIÑOS DE 3 A 6 AÑOS

    En esta etapa se debe hacer énfasis en el aspecto de la obediencia, porque con ella se logra establecer los límites necesarios.
    Si se consigue que el niño adquiera este valor durante esta etapa, educarlo será mucho más fácil. La obediencia no es lo mismo que aprender el significado del concepto no, es más extensa, pues además incluye acciones con las que los papás desean que sus hijos cumplan las normas.

    Criar niños obedientes

    • Para conseguir que el niño sea obediente, también es fundamental explicarle que siempre le debe hacer caso a los adultos con quienes queda a cargo; los padres deben cumplir lo que prometen e inculcarles desde temprana edad las rutinas de conducta y obediencia.
    • Con los hábitos, los menores se disciplinan en sus actividades y, de la misma manera, aprenden a obedecer órdenes de los mayores.
    • Sin embargo, el hecho de que un niño no cumpla una orden del padre, no quiere decir que sea desobediente. Si, por el contrario, el niño siempre se subleva, se debe revisar la causa de esta actitud.