Rufino Tamayo, Leonora Carrington y Francisco Zúñiga... grandes artistas contemporáneos. Los tres forman parte de un grupo de 17 consagrados del arte latinoamericano que están presentes, gracias a sus obras, en las salas del Museo para la Identidad Nacional en Tegucigalpa.
La exposición reúne 60 piezas producidas mediante el proceso de estampa en el Taller Kyron del Distrito Federal, en México. Sin falsas modestias, la muestra “resume lo mejor del arte mexicano durante la segunda mitad del siglo XX”.
Pero la pregunta es obligada: ¿Qué era el Taller Kyron? En realidad, el nombre completo era Kyron Ediciones Gráficas Limitadas, un taller para producción de obras utilizando el proceso de litografía en piedra. El taller fue fundado por los esposos Andrew Vlady y su esposa mexicana Beatriz S. de Vlady en el año de 1972. Andrew era un maestro impresor que venía de trabajar en el ahora famoso taller Gemini de Los Ángeles, California. Un taller en donde producían sus obras Jasper Johns, Robert Rauschenberg o Frank Stella.
Cuando los Vlady llegan a México decidieron crear un taller en donde los artistas recibieran el apoyo y el compromiso de los trabajadores y técnicos por crear piezas verdaderamente nuevas y libres. Un compromiso por crear lo mejor, sin limitaciones de costos, tiempo o esfuerzo. Pronto, la fama del taller Kyron creció y durante los siguientes 30 años, se dedicaron a producir las mejores estampas, mano a mano, con los grandes artistas latinoamericanos
El trabajo artístico en litografía o estampa, como lo llaman por aquellas tierras aztecas, es un género propio del arte con una historia que trasciende sus propias fronteras y repercute en la literatura, la pintura, el teatro, la escultura y hasta en las instalaciones.
Desafortunadamente, en nuestro país nunca ha tenido trayectoria ni evolución. Podríamos decir que es prácticamente un arte desconocido o muy poco practicado.
Tal vez, sea esta ausencia el motivo principal de esta exhibición.
Al apreciar los trabajos de los grandes artistas latinoamericanos contemporáneos, podemos percatarnos de la existencia de otros universos artísticos por explorar; quizá sea esta exposición la chispa que encienda los motores de la creación en artistas jóvenes de edad y de espíritu.
El Museo para la Identidad Nacional abre de martes a sábado de 9 a 5 pm y los domingos de 10 a 4 pm. El valor de la entrada para hondureños es de Lps. 30.00 y para extranjeros es de Lps. 60.00 (los días jueves la entrada es gratis para las escuelas públicas con previa reservación).
“Tres décadas del arte de la estampa en México de los Archivos Kyron” es una buena razón para planear un viaje a Tegucigalpa. Una visita con buena estampa.