02/04/2026
09:09 AM

Labores que enriquecen la vida

En las laderas de las montañas que rodean a este municipio turístico no crecen solo pinos, sino también vegetales y flores, productos de los cuales viven los habitantes de la aldea Buena Vista.

En las laderas de las montañas que rodean a este municipio turístico no crecen solo pinos, sino también vegetales y flores, productos de los cuales viven los habitantes de la aldea Buena Vista.

Nos entramos por una carretera de tierra, pocos automotores transitan al día y es común que las personas caminen para llegar al pueblo.

En Valle de Ángeles conocemos a Henry Elvir, un niño que vive en Buena Vista y quien nos guía para mostrarnos los cultivos de flores.

En el camino encontramos una mujer, carga un niño en sus brazos y a su lado camina una niña.

Mientras viaja con nosotros nos cuenta que el día anterior salió de su casa con su bebé de 15 días de nacido.

Caminó cuatro horas para llegar al hospital de Valle de Ángeles.

Llegamos a nuestros destino y la mujer seguirá a pie hacia su casa. Henry nos presenta a su hermano Orlando Elvir, un joven campesino que junto con su padre se dedica al cultivo de la tierra.

Frutos del campo

Primero nos muestra la parcela donde su madre siembra las flores que en las temporadas como el Día de la Madre o Día de los Muertos se venderán en el pueblo.

Su ocupación es la siembra verduras. En esta época abundan las papas y los repollos.

Orlando es parte de la asociación campesina de productores de papa”, formado en total por 14 personas.

Ellos recibieron capacitación sobre el cultivo de la papa y cómo venderlo en el mercado. Ahora todos se ayudan y trabajan en las plantaciones sin recibir salario.

Las ganancias, de acuerdo a lo que cada quien ha trabajado, se las reparten cuando vende el producto y destinan una parte para comprar semilla y fertilizantes.

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Orlando Elvir saca unas papas de la tierra, verdura que mejores ganancia dio en la temporada.

Orlando arranca una de las plantas y hunde sus dedos en la tierra de donde extrae el tubérculo.

Nos cuenta que “esta temporada el precio de la papa no estuvo malo, pero en el repollo y la zanahoria si perdimos”.

Y asegura que mejor es dejar que el repollo se lo coman “las bestias”, caballos, que llevarlo al pueblo y no les paguen un precio que represente ganancia.

Esperanza

Para Orlando la vida es el campo, allí reside la fuente para sobrevivir.

Su mayor satisfacción, dice “es ver cuando uno cosecha lo que tanto le ha costado”.

Además, siente agradecimiento porque siempre tienen agua, la cual les llega desde una represa cercana.

Antes de partir, llevando nuestros repollos y papas, Henry nos propone que le compremos unas moras que junto con un amigo recolectaron en los morales que crecen libres en la montaña. Salimos y Orlando nos invita a volver en otra oportunidad.

Datos

1. Valle de Ángeles se localiza a 30 kilómetros de Tegucigalpa. Abundan los pinos.

2. Orlando Elvir dice que a veces los precios bajan demasiado por la verdura guatemalteca.

3. En Buena Vista podrían crearse visitas para que los turistas conozcan el proceso de cultivo.