Ayer dejó de existir en la República Argentina, la señora Regina Arminda Funes, viuda de Ramón Amaya Amador y madre de Carlos Amaya Fúnez.
La señora Arminda, de 83 años, vivía con su hija Aixa Ixchel y sus nietos Martín y Gustavo, en Gobernador Gregores, Provincia de Santa Cruz, en la lejana Patagonia argentina.
Fue la compañera inseparable de Ramón Amaya Amador, con quien contrajo matrimonio en Córdoba, Argentina, en tiempos de exilio del escritor hondureño.
En su corta estadía en Honduras, tuvo dos hijos: Aixa Ixchel y Carlos Raúl, antes de viajar a Checoslovaquia donde compartió los últimos años de vida de Amaya Amador.
Al morir su esposo en un fatídico accidente de aviación el 24 de noviembre de 1966 en Checoslovaquia, la señora Arminda tuvo la difícil tarea de enfrentarse a la vida sola con sus pequeños hijos Aixa de 9
años y Carlos de 8, tomando la determinación de regresar a su patria natal Argentina, donde trabajó arduamente para brindar educación a sus hijos.
Es importante resaltar que doña Arminda fue una fuente de inspiración para Amaya Amador quien escribió algunos poemas plasmando su gran amor por ella, amor que igualmente ella guardó para él hasta sus últimos días de vida.
El pueblo hondureño guardará en su memoria y su corazón el recuerdo de esta gran mujer, una amorosa madre y una compañera y esposa inseparable como lo fue doña Regina Arminda Funes viuda de Amaya Amador.