San Pedro Sula, Honduras
La cultura hondureña es muy variada y exquisita; los bailes autóctonos y criollos son una delicia que se disfruta tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, gracias a personas talentosas y amantes del arte que entregan su vida para promover la riqueza y la belleza de nuestras tradiciones.
Erik Leonidas Martínez Paz es un hombre que nació en Tegucigalpa un 23 de septiembre de 1976, pero desde los 6 años hizo de San Pedro Sula su segunda ciudad. Martínez, hondureño por nacimiento y de corazón, se crió con sus padres en el barrio capitalino Reparto Abajo. Su padre Rafael Martínez trabajaba como pintor de artesanías y figuras de yeso. Su madre se llama Isabel Cristina Paz. Al llegar a la Capital Industrial, se establecieron en el barrio Paz Barahona.
Su pasión por la danza
“Desde que tenía 7 años mi mamá me incentivó a bailar en el grupo de folclor de mi escuela Dr. Miguel Paz Barahona, allí me enseñaron a amar mi cultura, algo que agradezco a mi directora Lily Ayestas de Hernández”. Al concluir sus estudios primarios, continuó en el Instituto Técnico Tridentino y Técnico Universitario en San José, Costa Rica. Actualmente es pasante de marketing en la UTH. El maestro comparte su pasión con su familia; a sus hijos les ha transmitido el mismo amor por el baile y la cultura catrachos.
| Erick Martínez con el presidente mundial de Cioff y sus hijos Antonio y Erika en Brasil.
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Según él asegura, esto “es lo mejor que me pudo pasar en mi vida y me siento realizado, ya que mis hijos tienen la misma pasión que su padre y su mamá Katty Paz, ambos hemos logrado sembrarles esa semilla de identidad y amor hacia nuestra Honduras a través del folclor”.
Afirma que su mayor orgullo es ver bailar a sus cuatro hijos: Alejandra, Antonio, Erika y el bebé Raphael. Pero además de ellos, sus suegros, cuñados, sobrinos, hermanos y primos viven esa misma pasión.
Entre los valores que mister Erik, como le llaman sus alumnos, trata de transmitirles a sus hijos, destacan la identidad de país a través del patriotismo, tolerancia, amistad, honestidad, responsabilidad, familia, sensibilidad, servicio, sacrificio, amor, lealtad y sobre todo una cultura de paz.
Se inicia en el folclor
Como en todo comienzo, las cosas no fueron fáciles para este amante del arte. “Hubo momentos difíciles, pero siempre positivos como bailarín; a los 13 años me convertí en el instructor de mi colegio y con la ayuda de amigos del gremio fui formando mis conocimientos, trabajé muchos años al lado de los que saben del tema, y aprendí lo mejor de cada uno de ellos, todos coincidíamos en algo: el amor a nuestra cultura, folclor y país”. Esto es lo que lo ha llevado a salir adelante.
Bailó también en la Universidad Pedagógica entre 1995 y 2004, allí tuvo sus primeras experiencias nacionales e internacionales, ya que también fue instructor coreográfico los últimos años de ese grupo.
En 2005 se desligó para realizar lo que era su sueño: Zorzales de Sula. Este grupo cultural lo inició con 10 integrantes. Su primera presentación fue para la alborada de la Virgen de Suyapa, el 3 febrero de 2006, acompañando a Angel Ríos, reconocido violinista nacional.
Después de once años, Zorzales de Sula volvió a compartir escenario con este músico el pasado 31 de diciembre en las 12 campanadas en Comayagua.
Según su director, “hubo momentos duros en los inicios de Zorzales para darlo a conocer, hasta que lo logramos con esfuerzo familiar y grupal”. Martínez se formó como director artístico de grupos folclóricos en todos los niveles.
Ha trabajado con niños desde 3 años hasta con adultos mayores, lo cual ha sido una de sus mejores experiencias.
El reconocido instructor se encuentra quizá en el mejor momento de su vida: es el director artístico de la Asociación Zorzales de Sula; director regional de la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes, Scad, un nuevo reto que ha asumido para apoyar el desarrollo del folclor, las artes y movimientos culturales y es el delegado oficial de CIOFF® HONDURAS.
| Con autoridades internacionales, su esposa y su hija Alejandra en la Folcloriada Mundial.
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Amor y sacrificio
Según Martínez, esta profesión es muy exigente, se necesita amor, entrega y pasión, “ya que no existen horarios para esta labor cultural que requiere mucha dedicación, lo cual no es un sacrificio, pues disfrutamos lo que trabajamos en pro de Honduras y de su folclor, sobre todo porque queremos dar a conocer lo que realmente tiene nuestro país, su verdadera belleza y riqueza, esto hace que los visitantes se enamoren de él” y, continúa: “Quiero dejar esa semilla en las personas que conocen y disfrutan mi trabajo y aman a Honduras, sabiendo que nuestro folclor es uno de los más hermosos y ricos del planeta”.
La belleza del folclor
El folclor es la expresión de un pueblo y la danza es parte de esta expresión cultural.
La cultura hondureña es muy rica por su diversidad multiétnica e influencias, es una mezcla rica en ritmos, tradiciones y exposiciones que nuestro cuerpo danza, no podemos desligar una etnia de la otra, ya que nuestras tradiciones y raíces se han fusionado en todos los sentidos; esa es la particularidad de nuestro folclor, no hay regionalismo marcado.
Sí hay influencias regionales, pero no definidas, es lo que lo hace más rico y diferente.
Un buen bailarín
“Es aquel que tiene el deseo de bailar, posee identidad y valores individuales y de equipo; todo individuo tiene la habilidad para aprender, conocer y amar nuestro folclor.
El arte en evolución
Según el experto en cultura catracha, nuestro arte se encuentra en rápida evolución.
“Hoy hay más fervor entre los niños y jóvenes, lo que requerimos es espacio y oportunidades; por ejemplo, San Pedro Sula y Cortés se han convertido en la ciudad y departamento de Honduras con mayor cantidad de grupos de proyección folclórica, grupos independientes y universitarios, de escuelas sobre todo bilingües, y colegios.
Zorzales de Sula: Más que un grupo... es un sentimiento, el eslogan de esta asociación es más que elocuente. “A través del grupo hemos conocido y dado a conocer nuestra cultura al mundo, formamos parte de la UTH San Pedro Sula, donde contamos con el apoyo de don Roger Valladares. En cada lugar donde nos presentamos, hemos creado nuestra propia identidad como grupo folclórico. El pueblo hondureño y el mundo disfrutan nuestra propuesta fresca, sin perder las raíces de nuestros antepasados”.
Zorzales se creó con el objetivo de dar a conocer lo bello de nuestra cultura en nuestra ciudad, país y el mundo y creo que lo hemos logrado, hemos compartido con los mejores artistas de Honduras, quienes nos han acompañado en nuestras giras folclóricas.
| Con su esposa Katty y su familia ha viajado por varios países del mundo mostrando el foclor catracho.
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La cultura en el mundo
El CIOFF® es el Consejo Internacional de Organizaciones de Festivales de Folclor y de las Artes Tradicionales, acreditada por el comité de Patrimonio Cultural Inmaterial o intangible (PCI) de la Unesco. Es el brazo ejecutor de esta área cultural de la Unesco ante el mundo y está conformado por más de 130 países, más de 3,500 agrupaciones y más de 400 festivales por el mundo. Honduras forma parte de ella a través de la asociación cultural Zorzales de Sula y como delegado, Erik Martínez. Ya son varios los grupos hondureños de músicos, bailarines y artesanos que han participado en los eventos mundiales, entre ellos: la Marimba Usula Internacional, Polache, Ángel Ríos, Claudia González, Alfonso Flores, la Banda Sinfónica Juvenil, la Orquesta Vivaldi, Alianza Francesa, músicos independientes como Abraham Sáenz, Josué Oviedo, entre otros; y en este nuevo proyecto 2017 a Hungría, Rumania, Serbia y Polonia se contará con Manu Martínez y la banda 9.14, entre otros.
Son muchos los eventos en los que Zorzales ha participado, pero para Martínez los más especiales han sido el festival El gran pereke, que es donde nació la agrupación, las 12 campanadas de Comayagua 2016, la visita del secretario de la ONU en Casa Presidencial, Premios identidad, Revista Nocturnal, la organización de El danzpare, festival de parejas, entre otros. El grupo ha viajado para participar en los diferentes festivales del mundo. Los de mayor importancia fueron en España, Italia, Francia, Turquía, Alemania, Brasil, Colombia y Centroamérica.
Estuvieron en el último mundial de folclor en su quinta edición, el cual se realiza cada cuatro años. Allí hubo representación de 56 países y Honduras por segunda vez calificó y por primera vez participó, siendo considerada la catracha como una de las mejores delegaciones folclóricas del mundo por su sobresaliente espectáculo, dejando el nombre de Honduras donde debe estar, en lo más alto del ámbito cultural.
El grupo proyecta estar por segunda vez en el Festival Mundial de Artesanos a llevarse a cabo en Pendik, Turquía, “desarrollaremos por cuarto año consecutivo, El danzpare, festival de parejas donde participarán 15 países, El festival nacional de folclor CIOFF® Honduras y en el nuevo proyecto de Gira grupal Tour 2017 a Hungría, Rumania, Serbia y Polonia, en el que daremos oportunidad a otros artistas hondureños, ya que siempre tratamos de abrir la posibilidad para que los grandes músicos de nuestro país puedan acompañarnos y ayudarnos a dejar en alto el nombre de Honduras a nivel mundial.