Madrid, España.
A sus 56 años, la actriz californiana Michelle Pfeiffer continúa despertando pasiones. Luce una piel que, a pesar del paso del tiempo, resplandece. Su estilo se ha mantenido durante una carrera profesional que ha sabido preservar.
Ha sido uno de los mitos eróticos de los 90, y el tiempo ha pasado por ella sin que visibles operaciones hayan desfigurado su rostro. Ha sabido cuidarse sin desvirtuar su imagen.
“Sigue siendo una mujer muy guapa, actual, moderna y muy atractiva”, comenta la especialista en belleza, Maribel Yébenes, y continúa siendo “un mito sexual para los hombres”, dice.
Mantiene su frescura
La especialista en belleza, acostumbrada a cuidar de la imagen de modelos, actrices y cantantes, asegura que una actriz tiene el deber de cuidarse mucho. “Y ella lo hace. Se transmite en su energía y su estilo. Es una mujer rubia, de ojos claros, con un estilo que le rejuvenece. Sigue teniendo frescura”, indica.
En el libro On Beauty (2005), de Paul Starr, el que fuera maquillador oficial de Estée Lauder confesaba los secretos de la actriz para mantener una piel radiante. En ese momento, desveló que utilizaba cremas hidratantes con filtro solar y productos especiales para pieles sensibles.
Su rutina la completaba con tratamientos faciales de forma regular, evitando maquillaje diario. Además, declaraba llevar una dieta sana y practicar pilates y aerobic.
Buena genética
En una entrevista durante la presentación de Malavita (Luc Besson), su última película en cartelera, una comedia de humor negro que protagoniza junto a Robert de Niro, admitió que le resulta difícil envejecer.
“O tiene una genética extraordinaria o se ha cuidado muy bien”, comenta Yébenes, quien ha observado su rostro y asegura que ha tenido excelentes tratamientos. La especialista en belleza añade que siempre acierta con un maquillaje “natural” y prendas sin estridencias.
Yébenes explica que, cuando se llega “a una edad, lo conveniente es ir lo más natural posible, porque desviarse de esta estética puede añadir años”. De ahí que, según indica, el peinado que mejor le sienta a la actriz es la melena lisa.
La especialista, además, explica que a los 50 hay que utilizar la cosmética adecuada “para que la piel la pueda absorber”. Aconseja acompañar estos tratamientos con nutricosmética y elementos mecánicos capaces de conseguir que los sueros viajen hasta el fondo de la piel.
Imagen de Armani
Giorgio Armani la eligió como imagen en 2005 y de ella dijo que poseía “un don de elegancia único. Una simple mirada suya es capaz de transmitir humor, compasión, carisma y seguridad, es maravillosa. Desde que la descubrí en la película Scarface, ha sido mi inspiración, mi musa, además de una gran amiga”.
La actriz se ha mantenido fiel a su imagen y, aunque la ha modificado levemente durante algún período de su vida, lo cierto es que cualquiera de esos cambios siempre ha resultado un acierto. Pelo liso o rizado, rubio u oscuro, largo o corto no han mermado ni un ápice su belleza.
La protagonista de The Fabulous Baker Boys (Los fabulosos Baker Boys) pasó de la candidez más absoluta a mostrar una sensualidad a flor de piel en la pantalla.
La dulce Isabeau d’Anjou de Ladyhawke (Lady Halcón), de pelo corto y facciones redondeadas por la juventud, dio paso a una atormentada Madame de Tourvel en Dangerous Liaisons (Las amistades peligrosas).
En Tequila Sunrise (Conexión Tequila) hizo enloquecer a Mel Gibson, para años después hacer lo propio con un engreído y divorciado periodista, George Clooney, en One Fine Day (Un día inolvidable).
Su atrevido vestido en Batman Returns se ceñía a su piel, y el látex negro dejaba traslucir su envidiable forma física.
Una imagen sugerente que no deja de transmitirnos pese a su edad.
Biografía
Michelle nació en Santa Ana, California un 29 de abril de 1958. Comenzó su carrera artística como invitada en programas de televisión, entre los que se incluyen papeles pequeños en las series La isla de la fantasía y Delta House a finales de los 70’s. Debutó en el cine en 1980 en el largometraje The Hollywood Knights.
Posteriormente, obtuvo reconocimiento de la prensa y los críticos con la interpretación de papeles en películas como Las Amistades Peligrosas (1988), Casada con todos (1988), Los fabulosos Baker Boys (1989), La casa Rusia (1990), Frankie & Johnny (1991), Por encima de todo (1992), Batman vuelve (1992) y La edad de la inocencia (1993). Sus interpretaciones la hicieron acreedora de numerosos premios y galardones, entre ellos un premio Bafta, un Globo de Oro y un Oso de Plata.
Además de su trabajo artístico, por el que ha sido nominada en tres ocasiones a los premios Óscar y en seis a los premios Globo de Oro, es considerada como una de las mujeres más atractivas del mundo.
Estuvo casada con Peter Horton desde 1981 a 1988. En 1993 se casó con David E. Kelley con quien adoptó a Claudia Rose Pfeiffer en 1993, y en 1994 se convirtieron en padres de John Henry Kelley.