11/01/2026
04:49 PM

'El Oscar es como un circo”: Amanda Seyfried

El cine también descubrió a Amanda Seyfried, que ya había entrado por la puerta grande de Hollywood, con el musical de “Mamma mia!”, junto a otros grandes actores como Meryl Streep y Pierce Brosnan.

En medio de una nueva generación de estrellas, más allá de Miley Cyrus (“Hannah Montana”), Ashley Tisdale (“‘High school musical”) o Kristen Stewart (“Crepúsculo”), el cine también descubrió a otra jovencita como Amanda Seyfried, que ya había entrado por la puerta grande de Hollywood, con el musical de “Mamma mia!”, junto a otros grandes actores como Meryl Streep y Pierce Brosnan.

Considerada una de las mejores actrices del grupo, incluso estuvo en la última entrega del Oscar presentando el premio a la mejor canción, al mismo tiempo que los medios, como el programa de TV Entertainment Tonight, la premiaban como la mejor vestida de la noche.

Y este año, al menos en Estados Unidos, estrena casi al mismo tiempo nada menos que tres películas diferentes, con el drama de “Dear John”, el erotismo de “Chloe” y el puro romanticismo de “Letters to Juliet”. El camino ya lo conoce. Ahora sólo le falta conseguir su propio Oscar.
¿Cómo reaccionaste al pisar la alfombra roja del Oscar por primera vez?

La verdad, no parece tan grandioso. Pude ir por el mismo camino de los ganadores con Ryan Bingham (mejor música original por “Crazy heart”), porque el mismo que presentó el premio acompaña al ganador. Y eso fue divertido. él es adorable, una lástima que esté casado (ríe). Tiene la voz supersensual y es una de las personas más amables que conocí. Se merecía ganar. Es lindo el reconocimiento, pero la entrega del Oscar es como un circo, no tiene nada que ver con la realidad.
¿Nunca soñaste con llegar hasta ese lugar? ¿No te imaginas ganando un Oscar algún día?

No.
¿De verdad?

Realmente, no tengo ninguna expectativa en ese sentido.
¿Nadie te dijo “alguna vez lo vas a ganar”?

No, seriamente nadie me lo dijo.
Yo lo digo entonces. ¿Te vas a acordar que fui el primero en decírtelo?

(Entre risas). Gracias, sería bueno. No suena para nada mal. Claro que sería maravilloso, pero realmente no hago lo que hago por basarme en lo que digan los miembros de la Academia que votan al Oscar. Kate Winslet dice que así se gana un Oscar. (Riendo). Hay que llorar mucho.
Muy lejos de Hollywood, la familia de Amanda ni siquiera tenía que ver con el mundo del espectáculo, cuando, con apenas once años, le empezó a interesar la actuación. Hasta los 17 trabajó como modelo en diferentes publicidades, mientras tomaba clases de canto con un especialista en musicales de Broadway. También apareció como extra en la serie de TV “Guiding light”, hasta que le dieron un papel con continuidad en otro programa de televisión, “As the world turns”.

El gran debut en cine le llegó en 2003, cuando le ganó el personaje de “Mean girls” nada menos que a Ashley Tisdale (la mala de “High school musical”), ganando con Lindsay Lohan el premio MTV en la categoría mejor grupo cinematográfico. Con la película “Nine lives” incluso la premiaron como mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de Locarno, mucho antes del superéxito de “Mamma mía!”, en que se lució resucitando las viejas canciones de ABBA (muchísimo mejor que Meryl Streep y Pierce Brosnan).

El año pasado llamó todavía más la atención con un apasionado beso que le dio Megan Fox en la película “Jennifer’s body”. Y si Sandra Bullock se atrevió a besar en la boca a Meryl Streep cuando hace poco le entregó uno de los tantos premios, Amanda Seyfried tampoco tuvo reparos en repetir otras escenas eróticas con Julianne Moore en la película “Chloe”.
¿Entre la broma del beso entre Sandra Bullock y Meryl Streep y tus besos con Megan Fox o Julianne Moore en cine, qué tan en serio se torna el rodaje de una escena tan polémica como el beso apasionado entre dos mujeres?

No se puede tomar en serio. Siempre termino riendo en medio de cualquier escena íntima, aunque sea con un hombre o una mujer. Simplemente lo tomo como es. Quiero decir que es necesario y hay que hacerlo.
¿Quién besa mejor? ¿Julianne Moore o Megan Fox?

(Risas). Ah, no lo sé.
¿Al menos tuviste algún tipo de preparación especial para el personaje de prostituta que te tocó en “Chloe” o te resultaron difíciles las escenas del desnudo?

Yo sabía que era algo muy fácil de arruinar si no me preparaba lo suficiente, en comparación con las otras películas donde los personajes se parecen más a mí. El director había hablado con algunas prostitutas de Nueva York y creo que también en Toronto. Y él me lo explicó después. Resultó bastante interesante porque fue muy abierto en toda la información que necesitábamos y ellas estuvieron dispuestas a compartirlo. Igual pasa con mi rol de Chloe; ella quiere compartir esa parte de su vida porque cree que se justifica.

Si te preguntaran sobre tu trabajo, seguramente no te atreverías a contar tantas intimidades como ellas. Pero también ayudaron Julianne (Moore) y Liam (Neeson) porque son muy buenos en lo que hacen, me facilitaron mucho más mi trabajo.
En “Dear John”, tu novio se va a la guerra, en “Chloe” tratas de conquistar al infiel marido de Julianne Moore y en “Letters to Juliet” buscas a los amantes que figuran en una de las miles de cartas que la gente deja en Italia para el ficticio personaje de Julieta. ¿En la realidad buscas el amor tan apasionadamente como en el cine?

El amor... es cierto que los tres personajes tienen que ver con el amor. Yo al menos lo intento... no sé.
¿Perdonarías una infidelidad, por ejemplo?

¡Dios! Depende tanto de lo que pase...
¿Alguna vez lo perdonaste?

No, no lo necesité. Por suerte... al menos que yo lo sepa, todavía no.
¿Cómo seleccionas tus trabajos? ¿Hasta qué nivel se siente la responsabilidad de contar historias femeninas que tengan que ver con tu punto de vista?

Supongo que siempre es algo positivo, pero las películas que acepto se basan en muchas otras cosas, en el tiempo, los horarios, quién dirige, la clase de personaje que me toca y las personas que van a trabajar conmigo. Si todo funciona, termina siendo el proyecto perfecto. Claro que el guión también tiene que ver con el personaje. Siempre depende. La película “Jennifer’s body”, por ejemplo, la hice porque me pareció muy diferente. Me encantó que fuera como un cambio para el género. Amo todo lo que parezca único. Y la película “Dear John” se cumplió porque quería trabajar con Lasse Hallström. Y también acepté “Chloe” porque me pareció una oportunidad muy extraña, completamente diferente. Aceptar me pareció obvio.

¿Pero te estás alejando cada vez más de “Mamma mia!”?

Con “Mamma mia!” quería hacer un musical, no me importaba el personaje para nada. Buscaba el trabajo que me llevaría de un lugar al otro. Y Meryl Streep ya estaba contratada cuando me llamaron. Fue un lujo.
¿Llegaste a pedirle algún consejo a Meryl Streep?

La verdad, no. Quiero decir, en esas situaciones, el consejo llega naturalmente. Si veía que tenía algún problema, ella siempre me daba una mano.
¿Hay alguna escena de alguna película que se te haya grabado en la memoria como un tatuaje en el cuerpo?

Alguna escena de una película... (Se toma un minuto para pensarlo). Cuando era chica, vi muchísimas veces “Romeo + Julieta” de Baz Luhrmann.

Y esa película me llevó a la pasión que tengo por estar ahí arriba. Ahora que hice “Letters to Juliet” entendí por qué quise hacer lo que hoy quiero hacer. Era una clásica historia de amor, pero fue muy poderosa para mí.

¿Hay alguna escena en particular...?

Esto es lo que yo solía hacer frente al espejo: me ponía algo blanco, me tiraba el pelo para atrás y trataba de imitar cómo se veía mirando a través de una pecera. Cuando están en el elevador y se están besando, me encanta cómo el amor puede tocar a alguien tan jovencita. Lo que tenían, lo que compartían... No sé por qué, pero fue algo muy poderoso. Durante dos años interpreté esa misma escena, hasta escribí las frases de la película en un anotador. Y no te miento: por eso mismo, hoy estoy donde estoy.