Al ritmo de los tambores, caracol, maracas y vistiendo coloridos trajes, la etnia garífuna festejó en grande el primer Carnaval Cultural Garífuna y Afrocaribeño como parte de la celebración del mes de la herencia.
La actividad inició con un desfile de comparsas en el cual participaron numerosas delegaciones provenientes de distintas partes del país, como Sambo Creek, Corozal, Triunfo de la Cruz, La Ensenada. También acudieron, representantes de Belice, Guatemala y Nicaragua.
Cada una de las comitivas se identificaba con pancartas, ritmos y cantos, entre los que destacaban la punta, parranda, yancunú y los llamativos máscaros.
La alegría reflejada en sus rostros y sus peculiares movimientos de cadera fueron el toque especial durante el desfile en la zona vida de esta ciudad puerto.
El festejo no se detuvo allí, pues al ocultarse el sol comenzó el gran Carnaval, que incluyó una zona exclusiva para las agrupaciones autóctonas y otra en donde se ubicaban los grupos electrónicos, todos comprometidos a tocar música típica y afrocaribeña. La novedad fue la presencia de dos agrupaciones misquitas.
“Nuestro país tiene una cultura viva, rica, alegre con alta dosis de creatividad y de encanto. Este evento ayuda a promover la unidad comunitaria, la economía y, sobre todo, la paz de los pueblos”, manifestó el presidente de la Odeco, Celeo Álvarez.
Bellezas
•Reinas del carnaval: infantil, Hilda Velásquez; juvenil, Deyanira Güity y madre, Catalina Cacho.
•Reinas del bicentenario: infantil, Luisa Morales; juvenil, Grecy Castillo y madre, Ancela Bermúdez.
El Ballet Folclórico Nacional demostró su talento en el desfile de comparsas.