Industria cárnica espera alza de 50% en el consumo para fin de año

Productores de res, pollo y cerdo apuntan a recuperar las ventas en diciembre

Productores como los avícolas esperan elevar sus ventas en un 25%.
Productores como los avícolas esperan elevar sus ventas en un 25%.

San Pedro Sula. La industria hondureña de la carne espera reponerse durante la temporada de fin de año de la tendencia negativa que ha venido arrastrando a lo largo del año, por lo que prevén que, conjuntamente, el consumo incrementará en un 50%.

La contracción de la producción de res y cerdo y la inflación de los precios continúan beneficiando a la industria avícola, que sigue posicionada como una carne barata, al alcance de la mayoría de los hondureños, en virtud de lo cual espera aumenar en un 25% su consumo durante la temporada decembrina.

La industria de la carne de res, aunque beneficiada por precios relativamente buenos en el mercado, todavía no ha logrado recuperar su hato a los niveles de hace cinco años. Para la temporada de fin de año, espera un incremento de alrededor del 5%.

Pero es quizá el sector de la carne de cerdo la que más oxígeno recibirá por la temporada navideña, una época caracterizada por el alto consumo de esta carne, lo que hace que proyecte niveles de incremento de hasta 120% en diciembre, según cálculos del empresarios del sector.

En promedio, el incremento en el consumo de carne en Honduras para el cierre del año rondaría el 50%.

El segmento cárnico ha tenido altas y bajas a lo largo de 2013. Mientras sectores como la carne de res luchan por recuperarse, los avicultores buscan certificarse para exportar a Estados Unidos y los porcicultores por no desaparecer.

La crisis económica también ha jugado un papel en el comportamiento del mercado, favoreciendo a ciertos rubros y perjudicando a otros.

Ganadería vacuna

El sector del ganado vacuno reporta dos grande problemas. Por una parte lucha por recuperar su hato, que en la última década se ha reducido en unas 300,000 cabezas (de 2 millones en el 2002 a 1.7 millones en la actualidad).

El segundo problema tiene que ver con el financiamiento que el ganadero necesita para mejorar sus fincas y con ello, sus niveles de producción.

“No hay financiamiento blando, para poder acceder a los fondos es un trámite largo y ha pasado que cuando uno finalmente lo completa, los fondos ya se han teminado”, lamentó Jorge Handal, presidente de los ganderos del Valle de Sula.

Como punto positivo, el ganadero reconoció que “los precios de la carne han estado buenos”.

Sin aprovechar el Cafta

“La época de diciembre es la época pico, en la que todos los productores hacen inventarios porque se espera un incremento de más del 25% en el consumo”, proyecta Benjamín Bogran, empresario del sector avícola.

Si bien los incrementos de precios en los otros productos cárnicos han favorecido las ventas de carne de pollo, pero sus productores van por más. Buscan lograr la ansiada certificación para exportar al mercado de los Estados Unidos, un proceso que lleva más de una década y todavía no se concreta.

“Se ha avanzado bastante en el proceso de certificación, homologación y capacidad de certificar inocuidades”, reporta Bográn, quien anticipa que si la exportación no se concreta en los próximos dos años, buscarán renegociar algunas cláusulas del TLC con EUA (Cafta), el cual todavía no han podido aprovechar.

Revertir las importaciones

Los productores de carne de cerdo quieren recuperar el terreno perdido en el mercado por causa de las importaciones. “Honduras está importando hasta 70 mil toneladas de carne de cerdo”, refiere Jorge Ulloa, presidente de la Asociación Nacional de Porciculotores (Anapoh), quien explica que estas importaciones acaparan el 85% del mercado, lo que afecta no solo a los productores, sino a quines producen maíz, principal ingrediente de los concentrados que utilizan para el alimento de cerdos.

Para tratar de revertir esa situación, los porcicultores organizados tratan de definir una propuesta común para presentar a las autoridades.

De ahí que cifren sus esperanzas en el aumento de consumo que se produce en diciembre, a fin de resarcirse de las malas ventas que registran durante el resto del año.

La Prensa