Para Mario Zanabria terminaron las noches de desvelos, se acabaron las tensiones, la ansiedad y el sufrimiento de pensar que el campeonato se le escapaba de las manos.
Con la copa de campeón en poder de su equipo, gracias a ese 2-1 en la final contra Olimpia, el timonel de la Máquina ya puede descansar tranquilo, sabiendo que se vislumbra un futuro promisorio con jugadores que tienen cuerda para rato.
¿Cómo vive estos momentos, ahora que se logró el objetivo?
Bien, con mucha alegría, con una satisfacción inmensa. Ganar o no ganar tiene eso; creo que se hizo el mismo esfuerzo ahora que en 2008 (contra Marathón). En aquella oportunidad no quiso ser y ahora se dio.
Aparte de lo que conlleva ganar el título, ¿qué significa para usted ganar el campeonato?
Más que a mí, para mis jugadores significa una consolidación importantísima porque es el primer campeonato que juegan chicos que tienen algunos 15, otros 18 y otros que llegarán con unos veinte y pico de partidos en primera y ya tienen un campeonato. Eso en cuanto a experiencia es muy bueno.
¿Considera que sembró las semillas para futuros campeonatos?
Sin ninguna duda les servirá para el próximo campeonato porque empezarán a jugar el torneo después de ser los campeones del anterior y no como un equipo de chicos que estuvo por ahí, entre buenas y malas, y terminó haciendo una campaña regular.
Se la jugó con jugadores jóvenes y ganó...
Estaba dentro de la posibilidad, pero tenía la ventaja de que ya conocía la calidad de jóvenes con que contaba. Ya los conocía porque no fue que a mí me pusieron a trabajar con cipotes en un club que no conozco y donde no sé lo que hay. A los jugadores los tenía bien medidos. Porque cuando te ponés a pensar en el uno más uno, quién es el lateral, quién es el central, yo tenía la certeza de que si me traían de nuevo a Douglas Caetano y a dos defensas, con la gente que había me podía arriesgar. Y así fue.
Éste fue su cuarto torneo con el España. ¿Me imagino que se quitó un peso de encima, pensando que estaba en deuda con el club?
No, eso no, pero perder la segunda final... empiezan en el consenso de la gente los comentarios negativos de que el equipo hace esto y lo otro, pero no gana finales, siempre pierde. Y en esta oportunidad se dio todo. Pudimos limpiarnos un poco con Marathón, que me había dejado en las dos liguillas fuera.
Ahora que ya pasó la final, ¿podemos conocer algunas de sus estrategias para derrotar al Olimpia?
Es que cada partido tiene su secreto.
¿Se pueden conocer algunos de esos secretos?
En éste: saber el fuerte de Olimpia, tratar de que no nos agrupara mucha gente en la mitad de la cancha y quedarnos con volantes abiertos, que ellos sean cuatro contra dos. En el momento que tomaran ese volante de afuera, se van adentro para hacer superioridad numérica, que los dos vayan adentro con ellos también. De esa forma, creo que se compensó un poco y no pudieron tener la circulación de otros partidos.
¿Cree que la final resultó pareja?
Seguro, tuvimos un control de juego compartido que contra Olimpia, con lo que representa, es mucho decir.
¿Ahora qué viene?
Ahora lo que viene es descansar. Me voy de vacaciones esta semana a Argentina a pasar el fin de año, pero regreso el dos de enero para comenzar temprano la pretemporada.