La ceremonia de apertura de la Eurocopa-2008 de fútbol que se jugará del 7 al 29 de junio, ayer en el estadio Sankt-Jakob-Park de Basilea, fue breve (13 minutos) y estuvo dominada por las referencias a los símbolos de los organizadores Suiza y Austria, con imágenes de los Alpes, gimnastas, montañas y lagos, y el vals vienés.
Creada y puesta en escena por el francés Martin Arnaud, asistido por la sociedad francesa de eventos Auditoire, la ceremonia inaugural juntó en el césped del estadio, veinte minutos antes del pitazo inicial del partido Suiza-República Checa (grupo A), exactamente a 976 participantes, de 13 nacionalidades, de entre 14 y 70 años.
La mayoría eran gimnastas, deporte tradicional y muy popular en Suiza.
Antes de la Eurocopa-2008, Arnaud había realizado la ceremonia de apertura del Mundial de Francia-1998, así como los actos de inicio y cierre de los Juegos Paralímpicos de Atenas-2004.
A lo largo del espectáculo, las personas portaron y manipularon, sobre sus cabezas, cubos diseñados con la inspiración del 'pixel art', permitiendo no menos de 450 combinaciones de colores.
Los cubos contenían 4 mil globos verdes o blancos, que fueron liberados y volaron hacia el cielo. En un guiño hacia el país coorganizador del torneo, Austria, una de las escenas se dedicó al vals vienés.
Martin Arnaud ofreció a los 40 mil espectadores una batería de fuegos de artificio de 900 detonaciones pirotécnicas, en medio de un clima más bien frío, pero sin la fina lluvia que cayó durante la mañana en la ciudad de Basilea. Entre las personalidades presentes, al lado del presidente de la Unión Europea de Fútbol, Uefa, el francés Michel Platini, figuraban principalmente el presidente de la Comisión de la Unión Europea, el portugués Jose Manuel Barroso, el jefe de Estado y el del gobierno austriaco, Heinz Fischer y Alfred Gusenbauer, así como el príncipe Alberto de Mónaco.