24/05/2026
11:48 PM

Tercos

Los hondureños muchas veces no obtenemos los resultados que deberíamos debido a nuestra terquedad. Por ejemplo: Marathón y Olimpia, que atraen gran cantidad de aficionados, no deben jugar al mismo tiempo que otro partido entre equipos grandes como Motagua–Real España. Perfectamente pudieron poner el clásico de blancos contra verdes para el domingo 16 de este mes, pues ninguno tenía partidos entre el 17 y el 22 al no estar en el Torneo Uncaf. Tanto a Motagua como a Real España les convenía jugar el sábado 15 para descansar de cara a sus compromisos internacionales frente al San Francisco y al Alajuela.

Los hondureños muchas veces no obtenemos los resultados que deberíamos debido a nuestra terquedad. Por ejemplo: Marathón y Olimpia, que atraen gran cantidad de aficionados, no deben jugar al mismo tiempo que otro partido entre equipos grandes como Motagua–Real España. Perfectamente pudieron poner el clásico de blancos contra verdes para el domingo 16 de este mes, pues ninguno tenía partidos entre el 17 y el 22 al no estar en el Torneo Uncaf. Tanto a Motagua como a Real España les convenía jugar el sábado 15 para descansar de cara a sus compromisos internacionales frente al San Francisco y al Alajuela.

Los tercos programadores pusieron ambos juegos de liga el sábado 15 por la noche después que miles de posibles asistentes a los estadios se quemaran todo el día viendo los desfiles patrios. Muchos olimpistas y marathones prefirieron ver el juego gratis en la comodidad de sus hogares en lugar de ir al estadio Olímpico de noche, sobre todo quienes tres días antes habían ido a presenciar el partido Honduras–Ecuador, un plato que no se da todos los días.

Ése es otro error que les impide recaudar en taquillas lo que deberían, pues ponen dos juegos súper atractivos en un lapso de 3 días en la misma ciudad, como si la gente fuera millonaria. Lo lógico hubiera sido programar el domingo 16 un partido del Marathón ante un equipo de poco arrastre popular, pero nunca 'quemar' el clásico nacional y mucho menos ponerlo a competir contra el clásico Motagua–Real España.

Estos últimos equipos también dejaron de ganar porque un buen porcentaje de sus seguidores querían ver también Marathón–Olimpia, y por lo tanto organizaron reuniones para disfrutar gratis por televisión ambos juegos mientras los olimpistas, marathones, motaguas y españolistas de La Ceiba y el Bajo Aguán dejaron de ver esos clásicos porque en casa tenían también el sábado 15 de noche el clásico Victoria–Vida.

Motagua, que casi nunca juega internacionalmente, debió ser visita el sábado 15 ante Real España para evitar el déficit del martes 18 cuando sólo dos mil personas pagaron para verlo ante San Francisco de Panamá que viene de eliminar al Olimpia.

El azar no debe utilizarse para elaborar los calendarios de la liga, sino distribuir los partidos tomando como criterio no competir con los juegos internacionales de nuestros principales equipos ni con las fechas Fifa y teniendo presente que el bolsillo de los aficionados es 'un vaso de contenido limitado' que se llena cada 15 ó 30 días y por lo tanto se le debe dar tiempo para que se recupere. Por eso, ningún equipo debe jugar dos fechas seguidas de local. Es una abundancia de partidos que no saben administrar.

La anterior es una terquedad por ignorancia, pero también vemos casos de terquedad por negligencia o haraganería de algunos jugadores muy talentosos pero de repente, en un instante de un partido, se encaprichan y no marcan a un rival, se confían y se la juegan como si fuera ruleta rusa y esa distracción les cuesta una falta penal que cometen o un gol que reciben que son suficientes para perder un partido.