A Jose Mourinho no le hizo ni pizca de gracia que sus jugadores no cerraran filas en torno a la figura de su técnico al final del partido del miércoles. La directiva está preocupada por la imagen del club en el mundo tras la desafortunada acción de Pepe.
Jose Mourinho y su plantilla mantuvieron este viernes una reunión durante una hora, un encuentro tenso en el que, según El Confidencial, “el técnico luso acusó a los jugadores de no defenderlo en la zona mixta al final del partido. La plantilla asegura que Mou ha destruido la unión del vestuario al dar la cara por el trabajo de Pepe y de los portugueses y dar un ‘toque’ de atención al resto de jugadores. Lo cierto es que entre Mou y la plantilla existe una situación muy tensa, una relación muy deteriorada que no pinta nada bien”.
El Confidencial también se hace eco de la preocupación que existe en el club por haber perdido la batalla mediática en España... y también en Europa: “Lo que sí ha encendido la alarma es el rechazo exterior. Las criticas recibidas desde la Europa futbolística con periódicos como Gazzetta dello Sport o L’Equipe (la noticia más comentada del día de ayer en la web francesa fue la relacionada con Pepe y la entrevista de Zidane en As) al frente le duelen al presidente. Los éxitos del Barcelona han apartado al Real Madrid del podio de los títulos, pero, según los dirigentes blancos, la simpatía seguía acompañando al equipo madridista, cadena que se rompe cuando la atención es acaparada por sucesos como el de Pepe”.
DIVIDIDOS
Después de la reprimenda que el técnico portugués les dio a sus futbolistas el viernes durante el entrenamiento, dividiendo a los jugadores en dos grupos (titulares en dicho partido por un lado; suplentes por otro), el de Setúbal decidió dejar las cosas claras para tratar de evitar que se repitan los errores, informa el diario Marca.
Los que no jugaron contra el Barça (Sahin, Kaká, Albiol, Varane...) se ejercitaron con algunos hombres del filial, ajenos a dicha bronca. Dos integrantes del once inicial de aquel partido también se ‘libraron’ de las iras de Mou.
Uno de ellos fue Casillas, que tuvo una buena actuación en el clásico. Durante la charla, el capitán se ejercitó con Adán y Tomás Mejías, los otros dos porteros de la plantilla blanca.
El otro, Cristiano Ronaldo. Él sí estuvo presente, pero recibió especiales menciones de su técnico, toda vez que este consideró que su rendimiento no merecía reprimenda.
Los elogios al 7 fueron constantes. Ronaldo fue para Mourinho el ejemplo de la constancia y la tenacidad, poniendo también como ejemplo su partido contra el Mallorca, en lo que el entrenador considera que han sido dos buenas actuaciones del crack luso.