Wesley Sneijder y Arjen Robben mantienen una lucha interna por convertirse en la estrella de la selección holandesa, que disputará el domingo su primera final de un Mundial desde 1978, aunque por ahora el centrocampista del Inter de Milán saca ventaja por goles y juego.
Sneijder, de 26 años, está a un paso de añadirle un broche de oro a una temporada excepcional, tras ganar esta temporada la Champions, la Liga y la Copa de Italia con el Inter de Milán.
El extremo izquierdo Robben, también de 26 años, ganó la Bundesliga y la Copa de Alemania, pero perdió la final de Champions contra Sneijder y sus compañeros.
Además, se perdió el inicio de la Copa del Mundo tras desgarrarse su muslo izquierdo en un amistoso ante Hungría en la recta final de preparación para Sudáfrica-2010.
Sneijder aprovechó su ausencia para lucirse en la fase de grupos y abrir su cuenta goleadora contra Japón, en el segundo partido.
Pero Robben no le dejó mucho más tiempo para brillar en solitario. El delantero trabajó a contrarreloj para estar en el torneo, a pedido de su técnico Bert van Marwijk, que lo consideraba fundamental.
Saltó al campo por primera vez ante Camerún, ante el que jugó casi 20 minutos y ayudó a la victoria (2-1) con un bombazo que pegó en el palo y su rebote lo metió Klaas Jan Huntelaar.
En cuartos de final, Sneijder se graduó definitivamente como uno de los mejores jugadores del Mundial. El volante del Inter de Milán anotó el tanto de la victoria y originó el centro que hizo que el brasileño Felipe Melo marcara en propia meta, pero la Fifa le dio el tanto a Sneijder al final.
Aunque el centrocampista haya tomado cierta ventaja en los seis primeros partidos, la final de la Copa del Mundo determinará cuál de los dos será la gran estrella de los holandeses.
Aunque la conexión haya funcionado bien hasta ahora, el peligro para Holanda es que sus dos estrellas pequen de individualismo en la final y traten de convertirse en el jugador que dio por fin una Copa del Mundo al pequeño país europeo.
Robben se declara preparado para el partido: “Ya he perdido una gran final esta temporada y eso no se repetirá”, advirtió.
Los dos tienen otro punto en común. Ambos fueron jugadores del Real Madrid y ambos abandonaron la Casa Blanca por la puerta trasera hace un año.
El Real Madrid mostró la puerta de salida, como si fueran apestados, a Robben y Sneijder, y trajo en su lugar al francés Karim Benzema, que no fue convocado por Francia al Mundial, al portugués Cristiano Ronaldo, eliminado en octavos, y al brasileño Kaká, que se marchó a casa en cuartos.
El pecado de los holandeses era probablemente que habían llegado al club contratados por el anterior presidente del Real Madrid, Ramón Calderón.
“Yo al Real Madrid no vuelvo ni loco, me trataron muy mal, no supieron respetarme, no me interesa”, afirmó hace unos días Sneijder en una entrevista al diario barcelonés El Mundo Deportivo sobre la posibilidad de regresar al club español junto a su entrenador en el Inter, José Mourinho.
En cambio, se compara a menudo a Sneijder con el legendario Johan Cruyff.
Nacidos en la misma academia del Ajax Ámsterdam, Sneijder va tras los pasos del ídolo de la Oranje en los años 70, que lamenta ser un rey sin corona por no ganar un título mundial, algo que el astro holandés del Mundial quiere mejorar. Además, con su anotación del martes llegó a cinco, siendo uno de los que buscan el liderato de goleo.