05/12/2025
06:07 AM

Qué lindo es el fútbol

  • 05 septiembre 2007 /

Mis dos últimas columnas las había dedicado al bajo rendimiento futbolístico de Olimpia y Real España.

Mis dos últimas columnas las había dedicado al bajo rendimiento futbolístico de Olimpia y Real España.

Hoy debo hablar y esto me llena de satisfacción de dos equipos que están desarrollando un fútbol totalmente ofensivo.

En primer lugar quiero hablar del sorprendente Victoria, primero en la tabla de posiciones con méritos propios.

Todo comenzó con la incorporación de Januario Paz a la institución y con el claro objetivo que le encomendó el señor César Nasthas: armar un equipo competitivo.

Paso #1: contrató al entrenador Javier Padilla, para muchos con un perfil muy bajo y con resultados no muy convincentes, amigo y persona confiable de Januario Paz.

Paso # 2: comenzar la pretemporada con todo el plantel disponible y con sus respectivos contratos ya resueltos, y como si fuera poco cobrando el 100 % de dicha pretemporada.

Paso # 3: contratar jugadores con deseos de triunfar.

En este contexto se buscó en Weber y Cardozo (son titulares) los foráneos, hasta el presente realizando un gran trabajo.

Se incorporaron dos centrales seguros en su juego como lo son Júnior Izaguirre y Ninrold Medina.

Se trajo jugadores prácticamente olvidados y no tenidos en cuenta como Pedrito Fernández, Abidán Solís y Jorge Zaldívar.

Se mantuvo a Bodden, Flores, Crisanto, Rosales, y la ya recuperación de Marvin Chávez.

¿Resultado? un equipo rápido, técnico, equilibrado, donde liquidó a tres grandes como lo son Real España, Marathón, Olimpia, venciendo además a domicilio a Olanchano y empatando con Platense.

Todo lo anterior mencionado hace que hoy Victoria sea el equipo a vencer y donde encuentro que sus rivales más peligrosos están en la misma institución, es decir dirigentes o ex dirigentes que sólo se aprovecharon en su momento del señor Nasthas.

El segundo cuadro que me llena plenamente es el Motagua, prácticamente con las mismas cualidades que el Victoria, quizás no tan seguro en defensa, pero con su máxima estrella brillando en toda su dimensión como lo es Amado Guevara.

Dirigido por el Ramón Maradiaga y con la única premisa de deleitar a su público con un fútbol sin especulación y con vocación totalmente ofensiva.

Quizás no sea tan equilibrado como los jaibos, pero cuenta con un caudal de jugadores que con el correr de las fechas entenderán a la perfección lo que su entrenador requiere.

Este fin de semana lo sufrió el elenco verde, que dicho sea de paso no está respondiendo a las expectativas que su dirigencia creó.

Conclusión, estos dos equipos en cuestión son una invitación permanente para llenar los estadios. Apoyémoslos y los otros ocho equipos restantes traten en lo posible de imitarlos.